La posibilidad de construir un nuevo hospital de alta complejidad en Arica comienza a tomar forma. Uno de los terrenos que se estudia para levantar el recinto se encuentra en Cerro Chuño, sector que durante años ha estado marcado por la contaminación con metales pesados y que actualmente atraviesa un proceso de desalojo y demolición de viviendas irregulares.
Aunque todavía no existe una ubicación definitiva, el delegado presidencial de Arica y Parinacota, Cristian Sayes, confirmó a DF Regiones que el Servicio de Salud ya solicitó al Serviu los terrenos de Cerro Chuño para evaluar la instalación del futuro recinto. Según la autoridad, un establecimiento de estas características demandaría una inversión cercana a los US$ 450 millones y, si avanzan favorablemente los estudios y el diseño, podría comenzar su construcción hacia fines de esta década.
El proyecto se encuentra en una fase preliminar. Su origen está en un compromiso asumido por la ministra de Salud durante una visita a Arica, en junio, cuando participó en una sesión de la Comisión de Zonas Extremas y se abordó la necesidad de avanzar en la prefactibilidad de un nuevo hospital.
Hasta entonces, la alternativa considerada era un terreno fiscal ubicado en el sector norte de la ciudad, en Avenida Capitán Ávalos con Yerbas Buenas. Se trata de un predio de 12 hectáreas, entregado en concesión por el Ministerio de Bienes Nacionales.
Sin embargo, el Gobierno también comenzó a evaluar otras ubicaciones dentro del área urbana, entre ellas los terrenos que quedarán disponibles tras la intervención de Cerro Chuño. Sayes explicó que el Servicio de Salud necesita alrededor de dos hectáreas para desarrollar el proyecto y que el área actualmente sometida a desalojo comprende unas 14 hectáreas.
“El Servicio de Salud Arica ya solicitó el terreno al Serviu para poder desarrollar la prefactibilidad justamente del Hospital de Alta Complejidad”, señaló.
Inversión y primera piedra
La eventual construcción del hospital representaría una de las principales inversiones en infraestructura pública de la región. Aunque todavía no existe un presupuesto definitivo. “Yo lo veo con buenos ojos, como una buena posibilidad. Pero, claro, hay muchas etapas y los recursos son altos. Un hospital de alta complejidad son US$ 450 millones”, sostuvo.
El calendario también dependerá de los resultados del estudio de prefactibilidad, el diseño y la recuperación de los terrenos. El delegado explicó que los trabajos de limpieza, desalojo y demolición en Cerro Chuño se extenderán hasta 2028. Si para entonces avanzan favorablemente los estudios de prefactibilidad y el diseño del nuevo hospital, se podría dar paso a su construcción.
“Es un trabajo que por lo menos va a terminar el 2028 y, si todo sale bien en la prefactibilidad y diseño, pudiésemos tener para el 2029-2030, quizás una primera piedra”, afirmó.
Sin embargo, la ubicación del recinto todavía no está definida. Aunque el Servicio de Salud ya inició las gestiones para evaluar los terrenos de Cerro Chuño, la decisión dependerá de los resultados de los estudios. “La prefactibilidad está incorporada. Va a decir dónde es mejor desarrollarlo. Puede ser en Cerro Chuño o puede ser en el lado norte”, aclaró.
Recuperación de Cerro Chuño
Una parte importante de la eventual construcción del hospital está vinculada al proceso de recuperación de Cerro Chuño, donde las autoridades llevan adelante el desalojo viviendas irregulares y la posterior demolición de las construcciones.
La intervención se ejecuta de manera progresiva. Según explicó Sayes, la primera etapa debería concluir en diciembre de este año, con el cierre definitivo del área correspondiente.
A partir de enero se contempla continuar con las etapas dos, tres y cuatro. La demolición de la segunda etapa comenzaría durante el segundo semestre del próximo año, mientras que para el primer semestre de 2028 está prevista la demolición de las etapas tres y cuatro.
A estos trabajos se sumará la limpieza y mitigación del terreno, un proceso necesario antes de considerar cualquier nuevo uso para el sector.
El gobernador regional, Diego Paco, también se ha referido al avance de las intervenciones. En declaraciones recogidas por medios locales informó que, de las cinco manzanas consideradas inicialmente para desalojo y demolición, tres ya habían sido intervenidas.
Para el delegado, la posibilidad de instalar un hospital también permitiría concentrar en una sola iniciativa el futuro desarrollo del área. De lo contrario, el Gobierno tendría que avanzar en un plan maestro que incorporara distintos equipamientos y espacios públicos.
Antecedentes de contaminación
Uno de los puntos sensibles de la propuesta es la condición ambiental de Cerro Chuño, un sector que arrastra antecedentes de contaminación por metales pesados y donde cualquier iniciativa deberá considerar las características del suelo.
Consultado por DF Regiones sobre este aspecto, Sayes explicó que la recuperación del terreno requerirá trabajos de mitigación y sostuvo que una construcción de gran envergadura podría contribuir a ese proceso. De acuerdo con su planteamiento, la preparación de la superficie, el retiro de tierra y las excavaciones necesarias para levantar las fundaciones de un edificio hospitalario podrían formar parte de las intervenciones requeridas.