Este lunes comenzó a operar el nuevo sistema de transporte público de Ovalle, que convirtió a la ciudad en la segunda de Sudamerica -junto con Copiapó- en contar con una red de buses de pasajeros 100% eléctrica.
Y a pocos días del inicio de la marcha blanca, la empresa a cargo ya está proyectando que los 41 buses con que partió la operación podrían ser insuficientes para atender la demanda una vez que el servicio entre en pleno funcionamiento, en marzo de 2027. El sistema, que contempla siete recorridos urbanos y funciona entre las 06:30 y las 22:00, proyecta cerca de 2 millones de viajes al año.
El director ejecutivo de TEC Ovalle, Alejandro Lee, señaló que los primeros días han permitido identificar los horarios de mayor movimiento, con una fuerte concentración alrededor de las 07:00 horas y otro peak durante la tarde. También han observado una presencia relevante de estudiantes y adultos mayores. El ejecutivo sostuvo que la capacidad actual podría quedar estrecha a medida que más usuarios adopten el nuevo sistema. “Acá vemos que en un mediano o largo plazo la oferta no va a satisfacer la demanda”.
Lee explicó que antes de la pandemia Ovalle llegó a contar con cerca de 100 buses de transporte público mayor, más del doble de las 41 unidades eléctricas con las que comenzó la nueva operación. La eventual incorporación de nuevos buses, precisó, deberá ser evaluada junto al Ministerio de Transportes, al igual que posibles extensiones de recorridos y nuevas coberturas durante la marcha blanca.
Villarrica y Osorno en el radar
El desembarco en Ovalle también está siendo utilizado por TEC como una primera experiencia para evaluar su participación en nuevos sistemas regionales. La compañía ya tiene dos ciudades bajo observación. “Nosotros ya estamos mirando Villarrica y Osorno”.
Lee explicó que la expansión dependerá de los futuros procesos de licitación y de las características económicas de cada operación. A su juicio, el desafío está en adaptar los modelos a ciudades intermedias y no replicar directamente el esquema utilizado en Santiago. “No es copiar el modelo de Santiago, sino desarrollar un modelo adecuado para regiones”.
El ejecutivo agregó que la rentabilidad de estos sistemas depende especialmente de la eficiencia operacional y de la capacidad de ajustar rápidamente costos, frecuencias y recursos a las condiciones particulares de cada ciudad.
Ajustes a marcha blanca
Los primeros días también dejaron desafíos operacionales. Lee señaló que entre seis y ocho conductores que habían comprometido su incorporación no se presentaron al inicio, lo que afectó temporalmente las frecuencias y obligó a reforzar la dotación.
El ejecutivo explicó que la situación se produjo en una operación que prácticamente parte desde cero, sin una estructura previa de transporte público mayor que permita heredar conductores, frecuencias o recorridos consolidados.
Durante la marcha blanca, TEC también está revisando la ubicación de paraderos, posibles extensiones de recorridos y ajustes de frecuencia según la demanda real. La empresa prevé mantener este proceso durante varios meses antes de entrar en régimen.
Pago electrónico y tecnología
Otro de los cambios es la eliminación del efectivo. El sistema opera con tarjeta Kupos, TNE, códigos QR y tarjetas bancarias de débito y crédito, incluida Cuenta RUT. Las tarifas son de $ 500 para adultos, $ 250 para adultos mayores y $ 160 para estudiantes, mientras que los escolares de educación básica tienen gratuidad.
Consultado por las denuncias registradas contra los sistemas de pago electrónico en otras regiones, Lee sostuvo que parte de esas dificultades están vinculadas al funcionamiento entre emisores de tarjetas y entidades bancarias. “Hay ciertos inconvenientes menores, pero a medida que se va expandiendo este modelo de sistema de pago, los bancos con las emisoras de tarjetas van a tener que tener una solución definitiva”.
La empresa también busca incorporar herramientas de inteligencia artificial y análisis de datos a la gestión de la flota, incluyendo planificación de frecuencias y operación diaria. Entre los socios del proyecto se encuentran Copec Voltex en el electroterminal, Kupos en medios de pago, Transidea en gestión de flota y Desarrollo País en el terminal.
Lee afirmó que el uso de estas herramientas será parte permanente del modelo que TEC busca desarrollar tanto en Ovalle como en futuras operaciones regionales. “Para nosotros la IA es un pilar fundamental que va a tener nuestra operación del día a día, sea en Ovalle y en otras ciudades como tal”.
Durante los próximos meses, la empresa y el Ministerio de Transportes deberán definir los ajustes de frecuencias, recorridos, infraestructura y capacidad que surjan de la marcha blanca, antes de que el sistema entre en régimen en marzo de 2027.