La administración Trump prohibió a las agencias civiles del gobierno de Estados Unidos utilizar productos o servicios de la startup china de inteligencia artificial (IA) DeepSeek, debido a una posible amenaza para la seguridad nacional derivada de las operaciones de la compañía en China.
Las agencias federales deberán eliminar cualquier producto de DeepSeek de sus sistemas, según una notificación publicada el lunes por el Departamento de Seguridad Nacional en el sitio web del Registro Federal. Una orden adjunta, fechada el 24 de julio y firmada por el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, también prohíbe a la empresa participar en contratos con el gobierno federal.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de China, Mao Ning, afirmó que su país “se ha opuesto sistemáticamente a la ampliación excesiva de las preocupaciones de seguridad nacional y a la politización de la tecnología y el comercio”.
Durante una conferencia de prensa habitual en Beijing el martes, agregó que “seguimos comprometidos con la firme defensa de los derechos e intereses legítimos de las empresas chinas”.
Preocupaciones en Washington
Desde que su innovador modelo R1 sacudió los mercados mundiales a principios del año pasado, DeepSeek ha enfrentado el escrutinio de los responsables de formular políticas en Washington, quienes consideran que la empresa representa un riesgo potencial para la seguridad nacional de EEUU.
En un informe de abril de 2025, el Comité Especial de la Cámara de Representantes sobre China señaló que los vínculos de DeepSeek con el gobierno de Beijing son “significativos”, y los legisladores propusieron una legislación que obligaría a eliminar el software de la compañía de los sistemas federales.
En la orden firmada por Mullin, con copia al director de Presupuesto de la Casa Blanca, Russell Vought, la administración advirtió que DeepSeek recopilaba cantidades significativas de datos potencialmente sensibles de los usuarios, que podrían terminar siendo compartidos con el gobierno de Beijing en virtud de las leyes chinas de seguridad de la información.
La orden citó una ley de 2018 destinada a reforzar la seguridad de las adquisiciones del gobierno federal.
Desde hace tiempo, las autoridades de Washington han manifestado su preocupación por los riesgos de que el gobierno federal y sectores industriales clave de Estados Unidos se vuelvan dependientes de modelos de IA chinos como los de DeepSeek.
Sus opciones de política pública eran limitadas debido a la escasez de alternativas estadounidenses frente a los productos de pesos abiertos (open-weight, en inglés), más económicos y personalizables, que permiten a los usuarios descargar la tecnología subyacente.
A principios de este mes, Reflection AI presentó su primer modelo de pesos abiertos, denominado Beam, que, según la compañía, rivaliza con las alternativas chinas. Nvidia también ha intensificado su actividad en este ámbito mediante la ampliación de su denominada familia Nemotron de modelos abiertos.
Estos modelos estadounidenses también son importantes para la computación en el borde (edge computing, en inglés) -es decir, el procesamiento de datos cerca de su fuente de origen-, de la que dependen algunas actividades gubernamentales y militares.
Algunas agencias gubernamentales ya habían intentado limitar el uso de DeepSeek.
En enero de 2025, la Agencia de Sistemas de Información de Defensa del Pentágono tomó medidas para bloquear el acceso al chatbot de la startup. La Armada estadounidense ya cuenta con directrices que desaconsejan el uso de sistemas de IA de código abierto para labores oficiales. Además, varios estados de Estados Unidos han impuesto restricciones a su utilización.
Competencia con China
La decisión de la administración Trump pone de relieve la creciente competencia entre Estados Unidos y China en inteligencia artificial.
OpenAI y otras empresas estadounidenses enfrentan un desafío cada vez mayor por parte de competidores chinos, como DeepSeek y Moonshot AI, que ofrecen modelos de pesos abiertos más asequibles. Aunque algunos desarrolladores de IA de Estados Unidos ofrecen sistemas abiertos, gran parte de sus esfuerzos se ha concentrado en sistemas cerrados o propietarios que comercializan entre sus clientes.
DeepSeek y otros importantes desarrolladores chinos de IA han sido acusados por organismos de seguridad nacional estadounidenses de extraer sistemáticamente conocimientos propietarios de empresas de EEUU para desarrollar una nueva generación de modelos de IA competidores.
En febrero, OpenAI advirtió a los legisladores estadounidenses que DeepSeek estaba utilizando una técnica conocida como destilación para extraer datos de los principales sistemas de IA de Estados Unidos y desarrollar su chatbot R1.
La semana pasada, el gobierno chino propuso incorporar tecnologías avanzadas de inteligencia artificial a su lista de control de exportaciones, lo que podría restringir las transferencias de modelos de IA al extranjero.
El borrador de la propuesta abarca 23 tecnologías de IA, incluidos grandes modelos de lenguaje, agentes, diseños de chips y clústeres de computación. Las tecnologías sujetas a restricciones incluirían los pesos de los modelos y el código fuente de productos que superen determinados umbrales de rendimiento.