Un debate que el año pasado tuvo momentos candentes, pero que con el paso de los meses fue perdiendo fuerza hasta desaparecer, es el que levantó en su minuto el diputado socialista Daniel Manouchehri, quien propuso terminar con algunos contratos en UF. Ahora, el Partido de la Gente (PDG) pretende arrebatarle la posta al legislador PS, rescatando el tema del olvido.
Este jueves, integrantes de la bancada de la colectividad plantearon que habría que revisar qué contratos se justifica sellar en UF y cuáles en pesos, ante la presión que el reajuste de estas obligaciones genera sobre el presupuesto de las familias. Preocupación que invadió a los diputados a raíz del IPC de septiembre, conocido esta misma jornada que llegó a 0,4%.
Ante este escenario, los legisladores reforzaron su llamado a impulsar cambios que “permitan a las personas contar con mayor certeza sobre sus gastos mensuales”.
En este sentido, el integrante de la Comisión de Economía de la Cámara, representante de la Región del Biobío, Patricio Briones, se hizo parte de uno de los argumentos favoritos de Manouchehri, enfatizando que los trabajadores “reciben sus ingresos en pesos, pero muchas de sus obligaciones están en UF, como por ejemplo los créditos hipotecarios”.
De ahí que proponga revisar en qué contratos se justifica “debemos revisar en qué contratos se justifica cobrar en UF y avanzar en alternativas en pesos que den mayor certeza a las personas”. Y, en la misma línea, su compañera de bancada, Flor Contreras, coincidió en la necesidad de impulsar cambios de fondo e instó a “avanzar sin miedo en proyectos como ‘No Más Cobros en UF’”.
“Créditos hipotecarios otorgados exclusivamente en pesos”
Dentro de las medidas planteadas, la diputada Tamara Ramírez pidió involucrar al Ejecutivo para abrir nuevas opciones de financiamiento y revisar la indexación de servicios. “Exigimos que el Ejecutivo patrocine con urgencia la desindexación de los servicios básicos y abra paso a créditos hipotecarios otorgados exclusivamente en pesos”, afirmó. Ya que, según Contreras, “esta brecha golpea directamente el corazón de las familias vulnerables y de una clase media abandonada, especialmente en regiones como La Araucanía”.
Desde la bancada se advirtió que el encarecimiento de dividendos, arriendos y otras obligaciones pactadas en UF se suma a las alzas de alimentos, transporte y combustible, en un escenario que podría verse agravado por los posibles recortes del Presupuesto 2027. Según Briones, las familias deben destinar más dinero a sus compromisos, “dejando menos disponible para comprar en el almacén, en la feria o en el comercio local”, pese a que “en el Biobío sabemos que cuando se aprieta el bolsillo de las familias también se resiente la economía de la región”.
Y concluyó subrayando que “reactivar la economía también exige proteger la capacidad de compra de la gente”.
Es relevante recordar que el proyecto de Manouchehri duerme, desde el año pasado, a la espera de ser votado en la Sala, pero no ha vuelto a ser puesto en tabla desde marzo. Y para llegar a esta instancia, el legislador socialista tuvo que renunciar a eliminar los créditos hipotecarios en UF y centrarse sólo en los contratos de arriendo, salud y educación.