La clasificadora de riesgo Humphreys decidió elevar la clasificación de los bonos de Besalco desde “Categoría A” a “Categoría A+”, en respuesta -explicó- al fortalecimiento sostenido de su estructura de negocios, que le ha permitido mantener una elevada capacidad de generación de resultados y flujos de caja, junto con niveles de endeudamiento controlados y una robusta posición de liquidez.
En paralelo, la entidad también mejoró la clasificación de la línea de efectos de comercio desde “Nivel 1/A” a “Nivel 1/A+”, modificando la tendencia de ambos instrumentos desde “Favorable” a “Estable”. En tanto, las acciones de la constructora mantuvieron su clasificación en “Primera Clase Nivel 2”, con tendencia “Estable”.
Según explicó Humphreys, la decisión responde a la consolidación de una estructura de negocios que ha mostrado un fortalecimiento progresivo durante los últimos años, favoreciendo la estabilidad y previsibilidad de los resultados de la compañía.
En particular, la clasificadora destacó la creciente contribución de los negocios vinculados a la minería en la mayoría de sus segmentos, especialmente en el área de servicios de maquinarias, que se ha consolidado como la principal fuente de generación de resultados de Besalco.
De acuerdo con el informe, esta división pasó de representar cerca del 50% del Ebitda consolidado, en promedio, entre 2021 y 2024, a concentrar el 71,8% en los últimos doce meses terminados en septiembre de 2026.
A ello se suma el aporte del segmento de desarrollo inmobiliario, principalmente a través de sus operaciones en Perú, que también ha contribuido al desempeño de la compañía.
Como resultado, Humphreys detalló que Besalco ha logrado sostener niveles históricamente elevados de generación de Ebitda, alcanzando los $ 159.285 millones en los últimos doce meses.
Asimismo, la clasificadora detalló que la constructora mantiene un backlog de UF 40,3 millones, también en niveles históricamente elevados, junto con una cartera de proyectos pendientes de adjudicación que contempla una importante participación de iniciativas ligadas al sector minero.
En esa línea, Humphreys concluyó que dichos factores reflejan una mejora estructural en la calidad, estabilidad y previsibilidad de los flujos de Besalco, fortaleciendo su capacidad crediticia y sustentando la decisión de elevar la clasificación de sus instrumentos de deuda.