Según el acta de la audiencia, que duró cinco minutos, la imputada deberá cumplir dos condiciones. La primera es fijar domicilio e informar cualquier cambio al Ministerio Público. La segunda es ofrecer disculpas públicas, que la víctima, la abogada Paola Flores, aceptó en la misma instancia. Las partes renunciaron a los plazos legales.
Si cumple dichas exigencias durante ese año, la causa debería terminar en sobreseimiento definitivo. Cabe aclarar que según los abogados, la suspensión condicional no supone reconocimiento de responsabilidad penal.
La causa tiene su origen en una ofensiva penal de la propia Myriam Fischmann. En 2023, se querelló por espionaje y sabotaje informático, con la asesoría del penalista Hugo Rivera. En esa acción legal, acusó que personas relacionadas a su hermano, con ayuda de la abogada Paola Flores -esposa de un primo de ambos-, intentó acceder a su computador personal en 2021.
Paola Flores, asesorada por el penalista Alejandro Laura Teitelboim, respondió con una querella por denuncia calumniosa, y en esa causa Myriam Fischmann fue formalizada el 1 de junio de este año por dicho delito. La audiencia de suspensión condicional se programó a petición de la Fiscalía y con acuerdo de la defensa. En la audiencia actuó el fiscal Francisco Lanas y Myriam Fischmann estuvo representada por Hugo Rivera.
Años de conflicto
El enfrentamiento entre los hermanos estalló en 2022. Ese año, Fernando Fischmann cuestionó la administración de su hermana en Inmobiliaria El Plomo, donde él tenía el 80% y su hermana Myriam el 20%, exigiéndole rendición de cuentas y la desalojó de la oficina que compartían. Hay que indicar que la mencionada Inmobiliaria El Plomo es la sociedad que desarrolló San Alfonso del Mar, en Algarrobo.
Tras esa diferencia, las partes concordaron ir a un arbitraje en el CAM Santiago, a cargo del ex ministro Felipe Bulnes, con una cuantía estimada en 1 millón de UF. La hermana del empresario contraatacó con dos juicios civiles: en uno reclamaba el pago de $ 3.781 millones y en el otro pedía anular la venta de las marcas de Crystal Lagoons a una firma en Curaçao por US$ 830.
El conflicto se desactivó este año. En abril, ambas partes pidieron a la Corte Suprema suspender los recursos de casación pendientes, y en junio formalizaron los desistimientos tras firmar un acuerdo confidencial.
El acuerdo, cuyas bases propuso Bulnes, consistió en un reparto de bienes. Myriam Fischmann se quedó con Inmobiliaria El Plomo, pero antes se traspasaron a su hermano los inmuebles de mayor avalúo: dos propiedades en Lo Barnechea y un departamento en El Golf. Además, ella salió de toda sociedad vinculada a la estructura de Crystal Lagoons.