El potencial minero a nivel regional que se puede alcanzar uniendo fuerzas Argentina y Perú -junto a Chile- fue uno de los mensajes más relevantes que instaló la mañana de este lunes el CEO de Antofagasta Minerals, Iván Arriagada, en el marco de la London Metal Exchange (LME) Week 2026, uno de los principales encuentros internacionales del sector de los metales.
En una conversación con el CEO de la Bolsa de Metales de Londres, Matthew Chamberlain, el timonel del brazo minero del grupo Luksic reafirmó que se ven como un productor minero de cobre puro, aguas arriba y enfocado en las Américas, y que no están planificando en su portafolio invertir en fundición y refinería.
Pero fue más allá. Arriagada aseguró que han visto que el Cono Sur puede convertirse en un proveedor confiable de metales como el cobre a gran escala. "Perú y Chile han producido cobre durante muchos años bajo marcos institucionales que diría que son muy sólidos, y ambos han sido productores confiables de alrededor del 35% del cobre que requiere el mundo. Y ahora vemos que Argentina también quiere pasar a primer plano, eventualmente produciendo cobre y desarrollando sus proyectos", explicó.
Si se piensa en los tres países y en los proyectos de los que se ha hablado, planteó que Chile podría en teoría llegar a unos seis millones de toneladas: "Perú podría llegar a 2,5 millones de toneladas y quizás Argentina, si se desarrollan todos los proyectos que se han destacado allí, podría subir a 1,5 millones de toneladas. Así que, eventualmente, podría estar aportando en torno al 35% a 40% del cobre mundial desde una sola región".
Para Arriagada, esa "jugada regional" se está volviendo más importante y se habla de ella con mayor frecuencia, lo que -dijo- "es bueno, porque hay oportunidades de colaboración entre los tres países, compartiendo temas como infraestructura, agua y luego políticas públicas, lo que transformaría esa región en una muy atractiva para proveer los metales, y en especial el cobre, que el mundo requiere".
En esa línea, remarcó que como industria hay oportunidades de sinergia, especialmente en materia de logística e infraestructura. Por ejemplo, indicó que varios de los proyectos de los que se habla en Argentina están en la frontera con Chile o cerca de ella, lo que haría mucho más competitiva la logística a través de Chile.
En el caso de la compañía, destacó que tienen cuatro operaciones bien establecidas en Chile, mencionando -por ejemplo- que funcionan con energía renovable y además valorando que tienen corredores logísticos muy eficientes con dos puertos.
"Lo que vemos es que podemos apalancar esa base de operaciones para tomar oportunidades si se presentan. Y ser un socio selectivo en algunas de ellas puede permitir que esas oportunidades se aceleren y lleguen más rápido al mercado. Así que estamos mirando con mucha atención si eso es posible y las oportunidades en ese espacio", lanzó.
En la industria es un secreto a voces el interés de Antofagasta de unir fuerzas entre su operación Los Pelambres con Pachón (Glencore), que es contiguo a la faena chilena pero por el lado argentino.
Consultado por su visión sobre el uso del agua para la compañía, Arriagada planteó que a fines de esta década, alrededor del 90% del agua que usan provendrá del mar o será agua reciclada. Ahí identificó que esa capacidad también es una ventaja si se piensa en los requerimientos que puedan tener los proyectos de la región.
Según explicó, en Perú, en general, el agua es un tema menor, con menos estrés, pero Argentina necesitará agua en la alta cordillera, y eso también es algo que se puede proveer desde Chile. De esta manera, reafirmó, "la colaboración en el Cono Sur es una posibilidad. Sería una idea interesante de considerar a futuro para el desarrollo de la industria".
Pero hay dudas. Aunque el ejecutivo sostuvo que todos coinciden en que la oportunidad está presente hoy, advirtió que la gran pregunta es si habrá suficiente agilidad institucional para avanzar en esa dirección porque necesita política pública. "Requiere llevar algunos de los tratados firmados para la explotación minera binacional a una implementación efectiva", dijo.
Y enfatizó: "Creo que ese es un desafío importante en el que hay que pensar. Pero lo bueno es que hay acuerdo sobre la oportunidad y, además, por el cambio de gobiernos que ha ocurrido en la región -si se piensa en Perú, Chile y Argentina-, tiende a haber una mirada común respecto del rol que puede jugar el sector privado para hacer realidad esta oportunidad. Y creo que eso también ayuda desde el punto de vista de política pública, porque los gobiernos parecen estar más alineados en esta conversación".
Recuperación
En la conversación, Arriagada reconoció que el sector del cobre está viviendo un "momento muy interesante". Según reflexionó, la demanda sigue creciendo, impulsada por los usos convencionales del metal rojo. Pero además, dijo, existe una demanda proveniente de la electrificación, seguridad energética, transición energética y de nuevas tecnologías.
"Bajo los supuestos convencionales o de consenso, se espera que la demanda de cobre crezca entre 2% y 3%. Es decir, seguirá creciendo a esa tasa durante los próximos 10 años. La composición irá cambiando, pero el crecimiento total probablemente estará entre 2% y 3%", sostuvo.
Del otro lado, comentó que se tiene una oferta que sigue restringida. "Uno de sus rasgos clave es que ha habido pocos descubrimientos nuevos y, además, que el tiempo que toma llevar un proyecto desde el descubrimiento hasta una faena productiva es de unos 15 años", dijo, agregando que "la historia del cobre es en realidad una de escasez de oferta".
En esa línea, puntualizó que en Antofagasta Minerals están completando un ciclo de inversiones que "diría que va algo adelantado al ciclo, porque pondremos en marcha esta nueva capacidad en 2027". "Esperamos poder aumentar la producción en 30% respecto de la base de 2024 antes del fin de la década. Son tiempos muy interesantes en el espacio del cobre y, ciertamente, queremos ser un actor clave y aprovechar esta gran oportunidad", aseguró.
¿Habrá una recuperación en la industria chilena? Arriagada detalló que un invierno severo debido al fenómeno de El Niño y la baja en las leyes son los factores principales -uno coyuntural y otro más estructural- que explicarán que la producción probablemente baje levemente año contra año, para luego recuperarse en 2027.
"Creo que veremos un cambio en 2027. No esperamos el mismo patrón climático y, además, se han hecho algunos ajustes para enfrentarlo si se repite. Y, en segundo lugar, en nuestro caso pondremos en marcha nueva capacidad para enfrentar esta menor ley. Con esos dos elementos, esperamos -y las autoridades de política pública también lo esperan- ver un crecimiento de la oferta de cobre en Chile el próximo año de entre 3% y 4%", enfatizó.
Sobre si le preocupa un efecto de destrucción de demanda en algunos de los usos más tradicionales del cobre, comentó que puede haber algo de sustitución, pero no cree que haya destrucción de demanda.
"Creo que todavía existe un componente muy significativo de demanda que va a usos convencionales, y no veo destrucción de demanda ahí. Obviamente, esas tasas se irán aplanando a medida que avancemos, pero esa base continuará. Y, sobre eso, se verá lo que estamos viendo en electrificación, vehículos eléctricos y transición energética. Y el otro tema son las nuevas tecnologías, como la IA. Ese es el desafío en el cobre: todas estas demandas, de hecho, se van acumulando unas sobre otras", señaló.
En el marco de este evento mundial, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, llegó con una agenda enfocada en atraer inversiones y fortalecer los vínculos comerciales con actores estratégicos de la industria. Entre las actividades programadas destacan encuentros con ejecutivos de BHP, Indo Asia Copper Corporation, Jiangxi Copper, Contemporary Amperex Resources Ltd. (CARL) y Albemarle, junto con reuniones con representantes del Gobierno británico.