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REGÍSTRATE AQUÍPor: Jude Webber, Ciudad de México
Publicado: Jueves 31 de julio de 2014 a las 05:00 hrs.
México está listo para aumentar su deuda pública en medio de un débil crecimiento económico, a medida que el gobierno considera asumir parte de las cargas de pensiones de Pemex bajo su propio balance.
Las reformas de gran alcance de los sectores energético y eléctrico provocarán que la compañía petrolera estatal, junto con la empresa de servicios básicos CFE, se transformen en “firmas estatales productivas” a fines del próximo año, compitiendo con la inversión privada.
La Cámara Baja del Congreso votará esta semana sobre un plan, que ya fue aprobado por el gobernante Partido Institucional Revolucionario (PRI) y el opositor Partido de Acción Nacional (PAN), para modificar algunas de las obligaciones de ambas compañías hacia el Estado, una movida que depende de un esfuerzo más amplio de reforma a las pensiones.
“El gobierno federal podría asumir parte de las cargas de pensiones de Pemex y CFE con la condición de que las empresas presenten, para el próximo año, una propuesta para reformar su sistema de pensiones”, comentó Javier Treviño, secretario de la comisión de energía de la Cámara Baja.
“Se necesitará una renegociación con el sindicato, un nuevo régimen”.
Treviño agregó que la proporción que el gobierno podría asumir no había sido acordada, pero el plan probablemente sería aprobado hacia fines de esta semana, cuando se presente en el pleno de la Cámara de Diputados, ya que ya cuenta con el apoyo del PRI y del PAN.
Sin embargo, el poderoso sindicato de Pemex ya estaba expresando su descontento -los diputados con vínculos con el sindicato están preparando objeciones- y algunos en los medios de comunicación estaban cuestionando si es que es justo para el Estado usar el dinero de los contribuyentes para darles a las firmas estatales un sustento al ayudarlas a cumplir los onerosos requisitos que sus generosos esquemas de pensiones han acumulado.
Pemex, que la semana pasada reportó una caída en la ganancia en la primera mitad del año y que afirmó que esperaba que la producción se derrumbara a su menor nivel este año en más de dos décadas, tiene cargas por 1,2 billón (millón de millones) de pesos mexicanos (US$ 93 mil millones).
Además, según la Comisión Nacional de Hidrocarburos, cerca de 20 mil de sus 150 mil empleados estarán disponibles para jubilar en los próximos cinco años y cerca de 50 mil en los próximos seis a diez años, lo que significa que, sin una reforma, las cuentas de las pensiones de Pemex seguirán disparándose. La CFE reportó 508 mil millones de pesos mexicanos en beneficios para los empleados en sus cuentas del primer trimestre.
La iniciativa comenzará a operar en enero de 2027 en las 16 regiones del país. El sistema no contempla recursos adicionales y busca aprovechar los instrumentos públicos existentes.
Uno de los focos del ranking es el segmento corporativo de alta complejidad. En la categoría Corporate and M&A – High End, cinco estudios alcanzaron el Tier 1: Barros & Errázuriz, Carey, Cariola Díez Pérez-Cotapos, Claro & Cía. y Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría (PPU).
Entre los planes del centro que lidera la U. de los Andes, está crear tres spin off con investigadores, solicitar cinco patentes y construir un laboratorio de análisis de microbiota con socios privados.
El holding ligado a la familia Nun selló la adquisición de la marca, en una operación que se extendió por cerca de 10 meses y que marca su primera incursión en este segmento.
En paralelo, la firma concretó un segundo aumento de capital para financiar su participación en la capitalización de CLC, operación que provocó cambios en las participaciones accionarias al interior de su grupo controlador.