Un grupo químico con sede en el Reino Unido, respaldado por Shell, está estudiando una venta por 8.000 millones de dólares, mientras la importante compañía energética intenta reorientarse hacia sus operaciones principales de petróleo y gas, deshaciéndose de las partes más periféricas de su negocio.
Infineum, propiedad de Shell y ExxonMobil en una empresa conjunta al 50%, contrató a asesores de Bank of America para gestionar la venta del negocio, un proceso que se inició en los últimos días, según fuentes cercanas al asunto.
Según las fuentes, los propietarios de la empresa con sede en Oxfordshire aspiran a una valoración de unos US$ 8.000 millones en una venta que podría atraer el interés de inversionistas de capital riesgo, aunque advirtieron que el proceso aún se encuentra en sus primeras etapas y que podría no culminar en una transacción.
Líder global
Infineum se fundó en 1999 y generaba entre US$ 700 y US$ 800 millones en ganancias anuales antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización, añadió una fuente. Esta empresa de productos químicos especializados es líder en la fabricación de aditivos para la industria de combustibles y lubricantes, y sus productos se venden en 90 países.
La empresa afirma que sus productos se utilizan en un tercio de todos los vehículos del mundo y en el 70% de los vehículos eléctricos.
Un posible acuerdo por Infineum se produciría poco después de que BP vendiera el año pasado su división de lubricantes Castrol al grupo estadounidense de infraestructuras Stonepeak en una operación valorada en US$ 10.000 millones.
Las empresas de lubricantes están sometidas a una presión cada vez mayor debido al auge de los vehículos eléctricos, que redujo la necesidad de aceite para motores, aunque el crecimiento de los vehículos híbridos podría limitar la disminución de la demanda.
Al mismo tiempo, la producción mundial de aceites base, el ingrediente principal de los lubricantes terminados, aumentó, lo que genera preocupación por un posible exceso de oferta en el mercado.
La posible venta de Infineum es el último intento de Shell por vender activos del sector de refinación y distribución, y se suma a otras transacciones que se barajaron, como la venta de sus otros negocios químicos en Estados Unidos y Europa, según informó previamente el Financial Times.
Shell declaró en marzo del año pasado que no se consideraba el "propietario natural" de su cartera de productos químicos y que quería reducir su exposición para 2030.
La compañía se estuvo reorientando hacia el negocio del petróleo y el gas, y este año acordó la compra del productor canadiense de gas de esquisto ARC Resources por US$ 16.400 millones, su mayor adquisición en una década.
En 2024, Infineum se reestructuró en dos unidades de negocio, una de las cuales se centró en la electrificación y los proyectos relacionados con baterías. También se enfocó en la producción de su tecnología de fluidos electrónicos, utilizada en vehículos eléctricos.
Shell y Bank of America declinaron hacer comentarios. Exxon e Infineum no respondieron de inmediato a las solicitudes de comentarios.