Los flujos de petróleo desde Medio Oriente se encuentran en torno al 80% de los volúmenes previos al conflicto, dijo el CEO de Shell, ofreciendo una de las evaluaciones más autorizadas hasta ahora sobre cómo se están recuperando las exportaciones de la región.
“A pesar de todo lo que está ocurriendo, ahora estamos cerca de superar el 80% de los niveles previos a la guerra, lo que demuestra la resiliencia de muchas de estas naciones para seguir cumpliendo sus compromisos de abastecer al mundo”, dijo Wael Sawan el martes en el Energy Intelligence Forum en Londres.
Si bien varios grandes bancos y firmas de análisis del transporte marítimo también han señalado que los flujos se están acercando a los niveles previos al conflicto, sigue existiendo un debate en torno a las cifras exactas.
El número real de embarcaciones que entran y salen del estrecho de Ormuz, y de partes del mar Rojo, se ve dificultado por el hecho de que los buques apagan con frecuencia sus señales satelitales, lo que hace más difícil contabilizar los cargamentos.
Esto deja a analistas y traders dependiendo de imágenes satelitales e información sobre el terreno para tener una idea de cuánto se está transportando exactamente.
Seguridad energética
Por otra parte, desde la región el CEO de Saudi Aramco, Amin Nasser, aseguró este lunes que las reservas de petróleo mundial son "alarmantemente escasas", detallando que de un total de 10.000 millones de barriles previos a la guerra, se han reducido a menos de 6.000 millones, de los cuales solo un 10% está disponible debido a diversas restricciones técnicas.
La semana pasada, las naciones del Grupo de los Siete (G7) anunciaron la semana pasada un plan para liberar hasta 100 millones de barriles de petróleo de las reservas de emergencia, subrayando la necesidad de contar con este tipo de reservas en caso de graves interrupciones del suministro.
Esto último ha conducido a caídas en el petróleo en las últimas tres sesiones. Este martes los futuros del crudo Brent descienden un 2,3% a US$ 97,99 el barril, mientras los del WTI bajan 2,3%, hasta los US$ 87,33.
En ese contexto, Sawan dijo que la guerra con Irán está volviendo a poner la seguridad energética en el centro de atención. “Una vez más existe un reconocimiento de que no se puede tener seguridad nacional sin seguridad energética”, aseguró. “No se puede tener una estrategia industrial o económica que no esté sustentada por una estrategia energética sólida”.
También advirtió que mientras más se prolongue la guerra, más difícil será para los mercados seguir gestionando la disrupción. Si bien los flujos a través de Ormuz han aumentado, todavía no han vuelto a la normalidad, y la estrechez habría sido peor de no ser por una caída de la demanda china y los aumentos de producción en otros lugares.
“Quizás hemos mitigado los peores impactos de la crisis, pero solo se puede seguir haciendo eso durante cierto tiempo sin que surjan nuevas discontinuidades”, dijo.