El rally que atraviesan el cobre y el oro está comenzando a sentirse en la economía peruana y podría marcar el inicio de un nuevo ciclo de inversión minera.
Así lo planteó el nuevo ministro de Economía y Finanzas de Perú, Elmer Cuba, quien en conversación con DF destacó el impacto que están teniendo los elevados precios de los principales metales que exporta el país.
“El boom de los precios del cobre y del oro está fortaleciendo los fundamentos externos de la economía peruana y abre la posibilidad de un nuevo ciclo de expansión minera”, afirmó.
Según la misma información entregada por el secretario de Estado, los números acompañan ese diagnóstico: los términos de intercambio de Perú aumentaron 19,2% en 2025 y aceleraron a un crecimiento de 26,4% durante el primer semestre de este año.
"Este entorno ha favorecido el superávit comercial, la generación de divisas y la rentabilidad del sector minero, y mejora los incentivos para ampliar operaciones y desarrollar nuevos proyectos", agregó.
Ahora bien, sostuvo, que el shock favorable de precios no quede solamente reflejado en las cuentas externas.
"El desafío es traducir esta bonanza en mayor inversión, producción y capacidad exportadora formal, para que su impacto sobre el crecimiento sea más persistente", indicó el exdirector del Banco Central de Reserva de ese país.
De acuerdo con la autoridad, Perú cuenta actualmente con una cartera de 66 proyectos mineros por aproximadamente US$ 64 mil millones, de los cuales siete corresponden a iniciativas de oro que en conjunto superan los US$ 7.000 millones.
El costo de la minería ilegal
Pero el mismo rally que mejora las perspectivas de inversión también está potenciando uno de los principales riesgos que enfrenta el sector: la minería ilegal.
“En el corto plazo, los elevados precios también están favoreciendo la minería ilegal, con importantes consecuencias económicas y ambientales”, advirtió Cuba.
Según cifras del Fondo Monetario Internacional (FMI) citadas por el ministro, en 2024 cerca del 48% de las exportaciones peruanas de oro no habría estado explicado por la producción formal registrada, un monto equivalente a alrededor de 2,5% del PIB.
El fenómeno también está comenzando a tener efectos económicos. De acuerdo con las estimaciones entregadas por Cuba, el impacto directo de la minería ilegal sobre la inversión minera podría restar entre 0,03 y 0,25 puntos porcentuales al crecimiento anual del PIB entre 2026 y 2030.
A ello se suma el costo fiscal, en la cual Perú dejó de recaudar cerca de US$ 407 millones en regalías e impuestos mineros durante 2022 solo por la minería ilegal de oro.
“Perú podría aprovechar mucho más este ciclo de precios elevados si una mayor parte de la producción de oro operara bajo reglas claras, con trazabilidad y seguridad jurídica. Así, la mayor rentabilidad podría traducirse en exploración, ampliaciones e inversión, además de empleo formal, desarrollo de proveedores y recaudación”, detalló.
El espacio fiscal que abre el ciclo de los metales tampoco sería menor. En anteriores períodos de altos precios, como en 2007, 2008, 2011 y 2022, los ingresos provenientes de minería e hidrocarburos llegaron a representar entre 3% y 4,2% del PIB, frente al 2,5% registrado durante 2025.
Eso deja una brecha de entre 0,5 y 1,7 puntos porcentuales del producto. Cuba, sin embargo, puso una cautela. Esa diferencia, "no puede atribuirse íntegramente a la minería no regulada; también refleja diferencias en volúmenes de producción, utilidades y características de cada ciclo de precios".