Con la reforma previsional, Chile comenzó en agosto de 2025 a elevar gradualmente la cotización previsional de cargo del empleador, proceso que continuará hasta 2033.
En medio de esa implementación, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) advirtió que aumentar los aportes obligatorios puede afectar el empleo, los salarios y la formalidad laboral.
En su informe anual Pensions Outlook, publicado este miércoles, el organismo explicó que las cotizaciones pagadas por los empleadores incrementan los costos laborales y podrían reducir la demanda por trabajadores.
Además, citó estudios realizados con información de Chile, Colombia y Perú que muestran que estos aportes influyen en la decisión de las personas de desempeñarse en empleos formales o informales.
La nueva cotización patronal comenzó en 1% y desde agosto de 2026 el aporte total del empleador asciende a 3,5%, incluido el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia. La reforma contempla aumentos anuales hasta alcanzar 8,5% en 2033.
La OCDE estimó que un trabajador dependiente chileno, hombre y con remuneración media, necesitaría ahorrar cerca de 9% adicional para alcanzar una pensión equivalente al 70% de sus ingresos.
En todo caso, la OCDE destacó que estas alzas se están implementando en Chile de manera gradual -al igual que en México-, con el objetivo de que los empleadores se ajusten.
La brecha de ahorro en Chile
Por otro lado, la OCDE estimó que un trabajador dependiente chileno, hombre y con remuneración media, necesitaría ahorrar cerca de 9% adicional de su sueldo para alcanzar una pensión equivalente al 70% de sus ingresos. La brecha sería algo mayor para las mujeres y se aproximaría al 14% entre los independientes.
El organismo precisó que se trata de estimaciones mínimas, pues suponen carreras laborales completas desde los 22 años. Las lagunas, el desempleo y la informalidad podrían elevar el ahorro requerido.
El problema no es exclusivo de Chile. En 40 de los 41 países analizados, al menos un grupo de trabajadores requiere complementar su pensión obligatoria con ahorro voluntario. Entre quienes presentan una brecha, esta promedia 9,7% para los hombres dependientes, 10,8% para las mujeres y 13,1% para los independientes.
Para calcular las brechas, la OCDE comparó la pensión que entregaría el sistema obligatorio con una tasa de reemplazo objetivo de 80% para trabajadores de bajos ingresos, 70% para quienes reciben una remuneración media y 60% para aquellos con salarios altos. La diferencia se expresó como el porcentaje adicional del sueldo que debería destinarse al ahorro voluntario durante la vida laboral.