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Que pequeños negocios y consumidores reciban los rescates esta vez

Rana Foroohar © 2020 The Financial Times Ltd.

Por: Rana Foroohar | Publicado: Martes 24 de marzo de 2020 a las 04:00 hrs.
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Rana Foroohar

El sector corporativo se parece mucho al sector financiero antes de 2008: cargado de deudas, con algunos sectores altamente apalancados, y la mayoría dependen de la ingeniería financiera para crear la ilusión de crecimiento e innovación. Las compañías estadounidenses solían reinvertir sus ganancias para aumentar la capacidad de producción. Ahora principalmente generan "valor" reduciéndose y dándoles dinero a los estadounidenses más ricos.

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Ahora que toda la economía está colapsando simultáneamente, es ¿quién será el primero en la fila en ser rescatado?

¿Serán las aerolíneas, que gastaron la mayor parte de sus abundantes flujos de caja en los últimos años en recompras?

¿O serán los fabricantes como Boeing, uno de los grandes subcontratistas de todos los tiempos, que dice que necesita US$ 60 mil millones para conservar los empleos en su cadena de suministro?

¿O deberían ser las grandes compañías petroleras, la industria de los cruceros, los hoteles, hospitales, casinos o restaurantes? Incluso los productores de carne de cerdo, las compañías farmacéuticas y los fabricantes de drones ven la oportunidad de subirse al tren del estímulo fiscal.

En 2008, las hipotecas subprime desencadenaron una crisis financiera sistémica que requirió un rescate de los bancos para evitar lo que podría haberse convertido en una segunda Gran Depresión. Pero los más fuertes de estos bancos prosperaron y se volvieron más ricos y más concentrados que antes. Mientras tanto, a millones de estadounidenses les quitaron sus casas porque no podían pagar sus hipotecas.

Ahora se necesitarán otra vez los rescates, pero si queremos que el capitalismo y la democracia liberal sobrevivan a la Covid-19, no podemos darnos el lujo de repetir el erróneo enfoque de "socializar las pérdidas, privatizar las ganancias" que se utilizó hace una década. Tenemos que comenzar por proteger a los ciudadanos y los consumidores individuales. El coronavirus ha expuesto cuán vulnerable es gran parte de la población estadounidense.

Cuando se trata de rescates corporativos, las pequeñas y medianas empresas deberían ser las primeras. Más del 96% de ellas dicen que ya están sufriendo el impacto de Covid-19, y más de la mitad afirma que no podrán mantener sus negocios durante más de tres meses en la situación actual, según una encuesta de Goldman Sachs.

Deberían recibir subvenciones, no préstamos. Muchas ya estaban operando con márgenes muy estrechos y no pueden sobrevivir una carga de deuda adicional. Estas pequeñas y medianas empresas, que representan el 83% de las nóminas de EEUU, deberían ser las primeras. A diferencia de las grandes compañías, sus gastos de capital también han aumentado en los últimos años. Éstas son las empresas que tenemos que salvar ahora.

En ese sentido, a los legisladores debería avergonzarles que el proyecto de ley de ayuda del virus aprobado por el Congreso sólo requiere que las empresas más pequeñas —no las grandes empresas— les proporcionen a los trabajadores licencia pagada por enfermedad. En la medida en que Washington otorgue rescates corporativos, no debe permitir que las grandes compañías se salgan con la suya y abandonen a sus empleados.

Si estas compañías quieren dinero del gobierno, también necesitan proteger a sus trabajadores.

Washington también debería considerar tomar participaciones accionariales en dichas compañías. A diferencia de los rescates bancarios de hace 12 años, debemos socializar no sólo las pérdidas, sino también las ganancias.

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