Kathleen Barclay

Protección de datos personales

Kathleen C. Barclay

Por: Kathleen Barclay | Publicado: Martes 2 de septiembre de 2014 a las 05:00 hrs.
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Durante las últimas semanas, representantes de AmCham Chile han participado en la mesa técnica de discusión sobre el anteproyecto de ley de Protección de Datos Personales que ha liderado la Subsecretaría de Economía. Este proceso participativo y transparente es un positivo ejemplo de colaboración público privado en pos de lograr una legislación que aporte al desarrollo del país. Esperamos que este modelo sea replicado en otros ámbitos, ya que los proyectos de ley desarrollados bajo diversas miradas y experticias tienden a ser más completos.

La protección de datos personales es un tema importante para cuidar los derechos y privacidad de las personas. Pero es de suma importancia hacerlo en una manera que facilite el flujo de los negocios que cada día son más globalizados y, de esta manera, mantener la competitividad del país.

Como la misión de AmCham es promover el libre comercio y negocios entre Chile y Estados Unidos, este tema nos parece de gran relevancia. Con el fin de aportar en forma constructiva en este proceso, AmCham constituyó un grupo de trabajo que tuvo por misión estudiar los alcances de la nueva ley, compartir esta información con aquellos socios que se verían afectados por ésta y recoger sus opiniones, así como la experiencia de empresas estadounidenses en esta materia.

De las respuestas recibidas por nuestros miembros, creemos relevante resaltar que existe un amplio consenso en que lo más importante es que haya claridad legislativa y un bajo margen de subjetividad en la norma y su aplicación. El anteproyecto propuesto contiene definiciones muy amplias y otorga altos grados de discrecionalidad a la nueva autoridad de protección de datos que se estaría creando. Asimismo, muchos de nuestros miembros abogan por que la nueva normativa no afecte al libre comercio internacional, no sobre-burocratice las relaciones entre los privados y que los mecanismos de seguridad y procesamiento sean compatibles con los constantes cambios tecnológicos en las transacciones, tanto dentro como fuera de las fronteras de Chile. Sin embargo, hay consenso en que el nuevo proyecto es un avance en la protección a la intimidad y de los derechos de las personas, que como organización apoyamos.

La legislación chilena adoptó, a fines de los noventa el modelo europeo en esta materia. Esta ley viene a actualizar nuestra legislación a los estándares que hoy se aplican internacionalmente en este tema. Sin embargo, la creación de un registro de bases de datos y una autoridad de protección de datos exigirán a las empresas chilenas adoptar importante medidas en torno a sus procesos de tratamiento de datos personales de clientes y asociados, como asimismo, mejorar los estándares de seguridad en este tipo de transacciones. Muchos de nuestros miembros cuentan con estándares internacionales en esta materia, por lo que el trance hacia la nueva legislación no debiese ser tan traumático. Sin embargo, nos preocupa que todas las empresas, en especial las medianas y pequeñas, no estén lo suficientemente preparadas para enfrentar los nuevos desafíos de este cambio. Es por eso que creemos muy relevante incorporar un largo y gradual período de transición para que la adopción de los nuevos estándares sean realistas y compatibles con las realidades locales. Desde AmCham aportaremos con diversas actividades de promoción y educación de nuestros miembros para facilitar esta transición y participaremos activamente en las instancias que el gobierno y el Congreso organicen para el efecto.

Vemos con agrado que el anteproyecto contiene normas sobre autorregulación a fin de permitir que entidades gremiales generen sus propios códigos de conducta. Creemos que esta posibilidad debiese ser ampliada a las empresas a fin de promover las buenas prácticas y lograr no sólo que los individuos seamos conscientes de nuestros derechos, sino que también las empresas se incorporen directamente a este proceso de transformación social, dejando de percibirse a las empresas y personas como fuerzas antagónicas. En este contexto, se abre un gran espacio para entidades como AmCham para contribuir a generar un sistema de buenas prácticas que beneficie a sus asociados.

Como plataforma en la que convergen intereses y posiciones de actores nacionales y extranjeros, AmCham seguirá aportando en la colaboración público privada, y particularmente, continuará trabajando constructivamente en el desarrollo de este proceso legislativo. Buscamos colaborar para que Chile modernice y perfeccione su legislación, aportando con la experiencia de nuestros miembros en mercados más desarrollados como el estadounidense.

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