Tras cinco años de operación y luego de alcanzar las 17 sucursales a nivel nacional, la cadena de restaurantes fast casual Street Wrap prepara una nueva etapa de crecimiento, esta vez orientada a consolidar su presencia fuera de la Región Metropolitana.
La historia de la compañía comenzó en marzo de 2021, en Concón, Región de Valparaíso. En medio de la incertidumbre provocada por la pandemia, el matrimonio compuesto por Federico Merino y su esposa Estefani Ramírez, apostó por un concepto donde veían un vacío en el mercado: comida rápida, pero saludable.
Con un fuerte foco inicial en el delivery debido a las restricciones sanitarias de la época, la marca logró tracción rápidamente a través de formatos personalizables, donde los clientes podían elegir ingredientes frescos para armar sus propios wraps y bowls.
Expansión en regiones
Hoy la compañía concentra el grueso de su operación en Santiago, con 14 locales, además de mantener presencia en la Región de Valparaíso, donde suma dos más, y uno en Biobío. Sin embargo, el salto a la masificación y la verdadera descentralización de la marca vendría de la mano del modelo de franquicias, el cual será el motor para su próxima fase de desarrollo territorial.
Para los próximos meses, la hoja de ruta de la cadena tiene en la mira ciudades clave para la actividad comercial, como Arica, Iquique, Antofagasta, La Serena, Rancagua, Talca, Temuco, Concepción y Puerto Montt, además de sumar nuevas ubicaciones en la capital.
El modelo de inversión
La estrategia comercial exige a los franquiciados una inversión inicial de aproximada $ 60 millones. Según detallaron desde la empresa, este ticket contempla un acompañamiento durante todo el proceso de implementación del local, acceso al know-how del negocio, al sistema de operaciones desarrollado por la marca y apoyo directo en la puesta en marcha para mantener los estándares.
"Desde nuestra primera apertura tuvimos una muy buena acogida. Con el tiempo hemos ido creciendo no solamente en número de locales, sino también mejorando nuestros procesos, nuestra oferta y la calidad de nuestros productos", señala Merino.
El ejecutivo explica que la experiencia previa operando en distintas zonas les ha ha permitido entender las dinámicas y exigencias de los consumidores fuera de la capital. “ Creemos que hoy contamos con la experiencia, los procesos y estructura necesarios para acelerar nuestra expansión regional. Vemos un potencial especialmente alto en ciudades donde todavía existe espacio para ampliar la oferta de este tipo de propuestas”, añade.
Plan a futuro
La estrategia a corto plazo busca captar a emprendedores e inversionistas locales para consolidar una red sólida a lo largo del país, respondiendo a un consumidor que exige conveniencia sin transar la calidad. No obstante, las proyecciones a largo plazo de la cadena de comida saludable ya apuntan a la internacionalización.
"Queremos tener una presencia sólida en todo Chile y posteriormente abrirnos a nuevos mercados dentro de Latinoamérica. El objetivo es llegar cada vez a más personas, manteniendo una propuesta conveniente y accesible", concluye Merino.