Fue en 2023 cuando Blumar compró la Piscicultura Puyehue y con ello sumó su primera planta propia de agua dulce para producir crías de peces. Ahora, tres años después, la salmonera alista un salto de escala en ese mismo recinto.
La compañía ingresó al Servicio de Evaluación Ambiental (SEA) una declaración de impacto ambiental (DIA) para ampliar la piscicultura, ubicada a unos 1,6 kilómetros de Entre Lagos, en la Región de Los Lagos.
El proyecto, que contempla una inversión de US$ 20 millones, eleva la capacidad de producción desde 650 a 2.783 toneladas anuales de smolt, el pez juvenil que se cría en agua dulce antes de su traslado a los centros de engorda en el mar.
El expediente ingresó el 15 de octubre y hoy está en etapa de admisión. Según la DIA, las obras se levantarán en el mismo predio de 5,77 hectáreas, sin modificar la superficie aprobada en la resolución de calificación ambiental de 2013.
De la ova al smolt
La planta abarca todo el ciclo de agua dulce, desde la incubación de ovas hasta smolts de menos de 250 gramos.
La ampliación considera nuevas salas de incubación y alevinaje, estanques de smoltificación y sistemas de recirculación de aguas para las unidades de cultivo inicial, informó la empresa.
Hoy, la piscicultura capta agua del río Pilmaiquén y la devuelve tratada. El proyecto suma ocho rotofiltros y desinfección para un caudal de efluentes de hasta 5.000 litros por segundo.
“Esta tecnología tiene como objetivo asegurar que la restitución del recurso al río cumpla rigurosamente con los parámetros de calidad y la normativa ambiental vigente”, explicó el gerente de producción de Agua Dulce de Blumar, Wido Martínez.
La operación emplea actualmente a 26 personas. La declaración de impacto ambiental proyecta un promedio de 50 trabajadores durante la construcción, con un máximo de 70, y la compañía estima que en régimen la planta generará en torno a 75 empleos directos e indirectos. La fecha estimada de inicio de obras es 2028.
Cuando partió la operación, Blumar fijó como meta que Puyehue aportara 30% de los smolts que requiere la compañía.
La inversión llega en un año de vaivenes para el negocio salmonero de la firma. La división acuícola anotó una pérdida neta de US$ 3,1 millones en el primer trimestre, mientras que en el segundo el costo ex-jaula bajó a US$ 4,24 por kilo, su menor nivel de los últimos periodos.