El prospecto de 335 páginas que la creadora de Claude registró ante la SEC el 26 de octubre abre por primera vez sus números al mercado. Revela un negocio que crece a un ritmo sin precedentes, pero también la enorme cantidad de capital que exige mantenerse en la primera línea de la inteligencia artificial. Aquí las siete preguntas clave de su próxima apertura en bolsa.
1. ¿Cuándo debuta y cuánto busca recaudar?
Anthropic aún no fija fecha, rango de precio ni número de acciones, pero se espera que se estrene en el Nasdaq con el ticker ANT durante la semana del 16 de noviembre. Según ha trascendido, la compañía apunta a captar al menos US$ 100.000 millones, lo que la convertiría en la mayor apertura en bolsa de la historia, por encima de los US$ 85.700 millones que levantó SpaceX en junio. Sus inversionistas proyectan una valoración de entre US$ 1,5 y US$ 2 billones. Goldman Sachs y Morgan Stanley lideran la colocación, junto a un amplio listado de bancos sindicados que incluye a JPMorgan, Citi, Barclays, Bank of America, Deutsche Bank y UBS. Según un informe de XTB, el éxito de la operación servirá además como referencia para valorar a otros laboratorios de IA, entre ellos OpenAI.
2. ¿Qué tan rápido crece el negocio?
A una velocidad pocas veces vista. Los ingresos pasaron de US$ 41 millones en 2023 a US$ 386 millones en 2024 y a cerca de US$ 4.585 millones en 2025. Solo en el primer semestre de 2026 sumaron US$ 16.286 millones, con un alza interanual de 1.368% en el segundo trimestre. La base de clientes acompaña ese salto: más de 11.900 empresas pagan al menos US$ 100.000 al año, frente a menos de mil hace un año, y unas 250 superan los US$ 10 millones. La retención neta de ingresos, que mide cuánto más gastan los clientes existentes, ronda el 900%. Hay, eso sí, concentración: los cinco mayores clientes aportan cerca del 25% de los ingresos y muchos no tienen contratos de largo plazo.
3. ¿Es rentable?
Todavía no en términos contables. Anthropic perdió US$ 41.965 millones en 2025 y US$ 80.748 millones en el primer semestre de 2026, aunque esta última cifra está inflada por un cargo contable de US$ 72.400 millones ligado al alza de su valoración. Lo relevante está en la operación: la pérdida operativa se redujo a US$ 693 millones en el semestre, desde US$ 2.135 millones un año antes, y en términos ajustados la empresa obtuvo un resultado positivo de US$ 1.618 millones. Al 30 de junio tenía US$ 131.700 millones en caja e inversiones de corto plazo, tras haber levantado US$ 141.100 millones en su historia. Como advierte XTB en su análisis, la pérdida neta exagera la presión recurrente, pero la empresa aún no es estructuralmente rentable y el resultado operativo es la variable a vigilar.
4. ¿Cómo gana dinero y cuál es su apuesta?
Principalmente cobra por el uso de sus modelos de IA, y en menor medida por suscripciones. Claude se vende directamente y también a través de AWS, Google Cloud y Microsoft Azure, canales que representaron el 48% de los ingresos del semestre. A eso suma una plataforma para desarrolladores, aplicaciones propias como Claude Code y Cowork, y soluciones verticales para finanzas, salud, legal, educación y ciencias de la vida. La apuesta de fondo es que su IA evolucione hacia agentes capaces de ejecutar trabajo profesional complejo con creciente autonomía. A diferencia de OpenAI, descarta incluir publicidad.
5. ¿Cuánto cuesta sostener la carrera?
Mucho, y cada vez más. Anthropic gastó US$ 7.326 millones en cómputo e infraestructura en 2025 y US$ 8.945 millones solo en el primer semestre de 2026, aunque sostiene que gana eficiencia: sus ingresos crecen bastante más rápido que ese gasto. El verdadero peso está en el futuro. Tras reconocer que en el pasado subestimó sus necesidades de capacidad, la empresa ha firmado compromisos de largo plazo, en su mayoría no cancelables, con Google, Amazon, SpaceX, Microsoft, Nscale y Lambda, entre otros. Las estimaciones difieren: por un lado, se habla de más de US$ 475.000 millones para la próxima década, que suben a unos US$ 750.000 millones al sumar los arriendos de chips con Broadcom y AMD; mientras XTB, citando a Reuters, los sitúa sobre US$ 600.000 millones, con un máximo potencial de US$ 807.000 millones según su recuento del prospecto. El propio prospecto advierte que esta expansión podría obligarla a buscar nuevo financiamiento antes de lo previsto.
6. ¿Quién mandará después de la IPO?
Los fundadores. Los siete cofundadores, entre ellos los hermanos Dario y Daniela Amodei, concentrarán sus derechos en una sociedad con una acción especial clase F que les dará el 50,1% del poder de voto. Además, un órgano independiente creado para resguardar la misión de la compañía, el Long-Term Benefit Trust, tendrá mediante una acción clase T la facultad de elegir y remover a la mayoría del directorio. Amazon y Google mantendrán cada uno más del 5% del capital, pero con acciones sin derecho a voto. En la práctica, los accionistas minoritarios tendrán escasa influencia en las decisiones estratégicas. Fundadores y grandes accionistas quedan sujetos a un bloqueo de venta de 365 días, con una liberación parcial de hasta 29% a los 180 días.
7. ¿Cuáles son los riesgos y se podrá invertir desde fuera de EEUU?
El prospecto dedica 94 páginas a los riesgos. Junto a los habituales, como competencia, regulación, litigios y dependencia de proveedores, aborda los propios de la IA de frontera: la posibilidad de que sistemas avanzados planteen riesgos catastróficos sin las salvaguardas adecuadas, que sus modelos actúen de forma autónoma y causen daños, o que las capacidades avancen más rápido que la seguridad. Incluso advierte que el sector asegurador no tiene capacidad para cubrir eventuales incidentes catastróficos. En competencia, apunta a OpenAI, Google y los modelos de pesos abiertos.
Habrá oferta fuera de Estados Unidos, en países del Espacio Económico Europeo, Reino Unido, Suiza, Canadá, Australia y Japón. Por ahora ninguna plataforma chilena lo tiene cerrado. Fintual y Vector Capital dicen que la ofrecerán solo si sus socios en Estados Unidos consiguen acciones, mientras que XTB sí lo hará, pero a través de derivados. El segundo camino es esperar la apertura en bolsa. Tras la IPO, la mayoría de las plataformas permitirá comprar el papel, como Zesty, Fintual, BTG, XTB, Racional y Renta 4, entre otras. La diferencia está en el precio: quien entra antes paga el valor fijado por la compañía; quien compra después, el del mercado. 