Desde su campaña presidencial y tras llegar a La Moneda, el Presidente José Antonio Kast ha manifestado que la inteligencia artificial (IA) sería uno de los ejes de su gobierno, no solo hacia dentro, sino también hacia fuera.
En el episodio más reciente de IA Lab de DF -y a poco más de siete meses del inicio de la administración- la ministra de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCI), Ximena Lincolao, comentó que ya se comienzan a ver los primeros casos de uso concretos de esta tecnología en el Estado y, en paralelo, se avanza en acuerdos con gigantes tecnológicas para posicionar a Chile en lo que llama “la carrera de la IA”.
La ministra está convencida de que el país puede tener un rol en esta carrera global debido a sus ventajas comparativas: energía renovable de bajo costo, conectividad y acceso a datos, como los del Observatorio Vera Rubin que se abre en diciembre.
“Chile tiene capacidad, pero tiene que cerrar ese ciclo”, dijo al describir la cadena que va desde la generación de energía hasta el acceso de tokens de IA.
En materia de infraestructura, confirmó que Amazon Web Services (AWS) abrirá un centro de datos en noviembre y adelantó que el 11 de de ese mes se reunirá con el CEO de Nvidia, Jensen Huang, para plantearle “en forma más pragmática” una eventual presencia de la compañía en el país.
También comentó que en diciembre se anunciará la llegada de un centro de datos “no tradicional” que podría “revolucionar la economía” de este tipo de infraestructura. Aunque no reveló la empresa involucrada, aseguró que el modelo es distinto al de los centros convencionales y que aprovecha fuentes naturales de energía.
Entre otros acuerdos, señaló que tras su gira tecnológica con el canciller Francisco Pérez Mackenna por Silicon Valley y Washington, el gobierno firmó la Visión de Kioto para una era dorada de la ciencia, que suscribieron otros 16 países. Además, realizó una visita a la Casa Blanca y sostuvo reuniones con varias de las empresas “más valiosas del mundo”.
De cara a 2027, proyectó más software hecho en Chile como proveedor del Estado, mayor flexibilidad en ChileCompra para contratar a startups locales y un aumento en la adopción de IA en las pequeñas y medianas empresas (PYME).
“Chile tiene minerales y somos muy extractivistas. Deberíamos invertir en testear la capacidad de manufactura de semiconductores y de chips”.
Y en una línea más ambiciosa, la titular de CTCI planteó que el país debería explorar la manufactura de semiconductores.
“Chile tiene minerales y somos muy extractivistas. Deberíamos invertir en testear la capacidad de manufactura de semiconductores y de chips en Chile, porque eso crea una industria que no existe acá, donde hay una cadena de valor directamente relacionada con un mercado enorme en el mundo, porque todos necesitan chips”, dijo.
La ministra recordó que hasta hace tres años, TSMC en Taiwán concentraba el 90% de la producción global de chips para IA, pero que desde entonces otros países se han sumado a la carrera, incluido Estados Unidos con su legislación de chips. “Deberíamos hacer algo similar en Chile”, afirmó, y adelantó que entre las prioridades de 2027 está promover que “alguna entidad se atreva” a testear esta manufactura en regiones, con un esquema público-privado.
“Tal vez vamos a perder un poquito al principio, pero eventualmente vamos a ganar. Así es como empezaron todos los otros países”, cerró.
IA como infraestructura crítica en el Estado
La ministra Lincolao reconoció que, si bien Chile lidera en varios índices de inteligencia artificial en la región, ese liderazgo “se ha frenado”, que la capacidad de cómputo es escasa y que la adopción de IA aún es baja en las empresas.
En el Estado, solo en la cartera que conduce, encontraron más de 50 piezas de software sin interfaz de programación de aplicaciones (API, su sigla en inglés), sin modelos de software como servicio ni estándares de ciberseguridad. “No se puede poner IA sobre una infraestructura inoperante”, afirmó la ministra.
También apuntó al discurso público acerca de esta tecnología. “Es importante que Chile salga de la opinión trivial y apocalíptica a una opinión informada, responsable y también más técnica”, dijo, y citó referentes como Singapur, Estonia y Corea del Sur, que han apostado por un mensaje “esperanzador” en torno a esta tecnología.
“Creamos un Departamento del Futuro del Trabajo (...) con foco en la formación técnica, la capacitación corta y certificaciones. Estamos contratando un director”.
Para cerrar esas brechas, el gobierno definió la IA como una infraestructura crítica y puso en marcha dos líneas complementarias: cómputo y capacitación.
En noviembre lanzarán un concurso de tokens para startups e investigadores, que incluye paquetes de Microsoft, Google, Amazon Web Services y OpenAI. En paralelo, la startup ElevenLabs dará acceso a 100 compañías chilenas y Google entregará licencias de Gemini para estudiantes de educación superior en universidades, institutos profesionales y centros de formación técnica.
Más allá de los tokens, en las próximas semanas esperan cerrar una alianza con la empresa detrás de ChatGPT en ámbitos que aún no pueden dar a conocer. “Estamos muy cercanos a un acuerdo con OpenAI”, afirmó la ministra de CTCI.
Por el lado de la capacitación hay novedades. La cartera creará el Departamento Futuro del Trabajo enfocado en formación técnica y capacitaciones cortas, para el cual están buscando a un director.
En esta línea, Lincolao destacó que en abril lanzaron Stack Público, un programa de colaboración público-privada, el que ha formado a funcionarios públicos en IA.
En el Estado, los casos de uso han evolucionado y ya no solo abarcan chatbots, también tienen modelos que analizan grandes volúmenes de datos para evaluar, por ejemplo, Becas Chile y concursos de investigación, y para agilizar permisos.
Propiedad intelectual y minería de datos
La ministra Lincolao confirmó que la indicación sustitutiva que busca reemplazar los contenidos del proyecto de ley que regula los sistemas de inteligencia artificial del gobierno anterior ya está en las manos de la Secretaría General de la Presidencia (Segpres) para sus últimos detalles, y que abandona la clasificación de tecnologías por riesgos que proponía la administración del expresidente Gabriel Boric, basada en la regulación europea.
“No castigamos al que hizo el vaso, castigamos a la persona que lo usa para agredir a alguien”, dijo Lincolao para graficar el enfoque.
La nueva orientación apuesta por un marco habilitante con sanciones ex post y sandboxes regulatorios sectoriales -como el que ya hizo el Ministerio de Salud para el estudio del cáncer-, e incorpora tecnologías como computación cuántica, ciberseguridad y economía espacial.
“Cada palabra, cada coma, tiene una consecuencia en la tecnología. Por eso estamos teniendo mucho cuidado”, afirmó.
Minería de datos y derechos de autor: “El respeto a la propiedad intelectual de la prensa, del mundo creativo, de las artes en general, es algo que no vamos a transar”.
La minería de texto y datos es uno de los aspectos que generó debate en las discusiones del proyecto de ley original de IA, y posteriormente, el polémico artículo 8 -que permitía usar datos protegidos para entrenar modelos de IA- que se proponía para la Ley de Reconstrucción, quedó fuera de esta regulación.
La ministra reconoció que la práctica “ya existe en Chile”, y que universidades y startups ya trabajan con datos públicos para entrenamiento, pero que la falta de certeza jurídica representa un “peligro” para quienes lo hacen.
“Ese debate es crítico y tiene que hacerse con todos los elementos en la mesa, y creo que en ese minuto no se hizo con todos los elementos”, dijo en referencia al artículo que se rechazó en los proyectos anteriores.
Agregó que “el respeto a la propiedad intelectual de la prensa, del mundo creativo, de las artes en general, es algo que no vamos a transar. Nadie va a transar con eso”, sostuvo.
No obstante, señaló que los avances tecnológicos de los últimos meses -como los mecanismos de opt out (derecho de exclusión)- abren espacio para compatibilizar ambos objetivos. “Si hay avances en cómo proteger esa parte, vamos a avanzar en certeza jurídica”, comentó.
Afirmó que el gobierno no incluirá la minería de datos en el proyecto sustitutivo por decisión propia, y que espera que el debate se dé en la Comisión de Futuro del Senado en los próximos dos meses.
“No lo vamos a imponer, porque se aprendió mucho de lo que pasó en Europa, que al imponer no creas un marco habilitante”, dijo.