Fueron más de 17 mil planos creados con inteligencia artificial para la película Pelagius, de los cuales terminaron usando sólo 1.700, cuenta el equipo de posproducción de Tiki Group. Esto porque sus “actores”, creados desde cero y comandados por un preciso prompt en inglés, no seguían instrucciones, se desconcentraban mirando para otro lado o se reían en los momentos más serios, como si a estos seres que supuestamente no tienen consciencia ni recuerdos, se les hubiera cruzado un pensamiento divertido. La escena tenía que volverse a producir.
“Le empezaba a entrar la risa a una, hasta que en un momento dijimos: ‘cortémosla, porque esta tipa es una pésima actriz’”, recuerda el asturiano Miguel Asensio, director de la película y fundador de Tiki Group. Esto fue parte de lo que pasó haciendo Pelagius, el primer largometraje español hecho en Chile usando inteligencia artificial generativa para crear las imágenes. Es una película histórica de 97 minutos que cuenta la historia del líder de la resistencia de los astures frente al avance del Califato Omeya durante el siglo VIII.
La cinta estuvo a cargo de un equipo de 20 personas y se produjo en la casa donde está Tiki Group, oficina de Asensio. El español llegó a nuestro país en los 2000 para coproducir con Boris Quercia la serie Geografía del deseo y la película El rey de los huevones. Luego conoció a Nicolás Lopez y produjo su película Promedio rojo. Se asoció con él y crearon Sobras Producciones, en la que fueron socios por más de diez años e hicieron películas como Qué pena tu vida, Promedio rojo 2, Sin filtro y No estoy loca, estas dos últimas protagonizadas por la esposa de Asensio, la actriz Paz Bascuñán.
En 2018 (el año en que se conocieron las denuncias de abuso y acoso sexual contra López) la sociedad se quebró y Asensio fundó Tiki Group, donde ya ha hecho más de 50 películas para plataformas como Prime Video y para los mercados de México, Perú y España. Sin ir más lejos, Pelagius está pensada para el público español: la productora llegó a un acuerdo con Odeón para estrenarla en 20 salas el 8 de enero de 2027, con una premiere que tendrá lugar la última semana de diciembre. Y este jueves 30 de septiembre fue presentada en Iberseries & Platino Industria, Madrid, para ver su posible llegada al streaming.

“¿Y si hacemos una película con IA?”
Después de la pandemia con la baja en la venta de entradas al cine, la productora empezó a buscar la forma de bajar los costos. “Los sueldos no los puedes bajar” dice Asensio, pero el rodaje sí. Entonces empezó a experimentar con IA: lo primero fue un corto con el guionista Julio Rojas. Mezclaron un personaje de IA con otro real y un fondo 3D. La imagen era mala, pero “aquí puede salir un largometraje”, se le ocurrió a Asensio.
Además, consideró que si ya iban a hacer una película con IA, que se tratara de algo que no pudieran financiar en la realidad: una película de época. El costo total llegó a 350 mil euros, y el presupuesto estimado para una producción real de esas características sería de 20 millones de euros, calcula.
Asensio pensó en Pelagius: “Yo soy asturiano y esa es la historia del primer rey de Asturias, que termina formando España, un tipo muy conocido allí”, dice. El problema era que no hay una única versión de su historia; las crónicas cristianas, árabes y mozárabes que hay sobre él fueron escritas 150 años después de su muerte y tienen versiones distintas de lo que hizo.

Así durante tres meses, trabajó con el guionista asturiano Alejandro Moreno Vázquez y el historiador experto en Asturias, Alfonso Sánchez, para tomar los momentos en los que las fuentes históricas coincidían, sumarles algo de ficción y convertirlos en el guión de la película. Eso sí, recalca: “Hasta tener el guion acabado, la IA no existe”.
Con el texto en mano, en junio de 2025 Asensio viajó a Asturias para sacar fotos. Con Juan Carlos Salazar, un arquitecto que trabaja en posproducción, recorrieron los lugares que no habían logrado visitar con Google Maps y Street View y usaron esas referencias para generar con IA una versión ambientada hace más de 1.200 años.
En paralelo, la diseñadora de personajes Camila Acevedo diseñó a los actores, los dibujó a mano desde distintos ángulos, después en modelos 3D y subió todo el material a Gemini para hacerlos realistas: “Hemos inventado actores y los hemos registrado para que nadie nos los pueda copiar”, explica Asensio. De hecho, los que actuaron mejor en Pelagius ya los están usando en la próxima película.

Crear una película con IA
Con eso listo, siete personas contratadas para la película y el equipo entero de posproducción de Tiki se dedicaron exclusivamente a aprender a escribir prompts que fueran capaces de producir los planos, tal como si lo hubieran hecho cámaras, set y actores reales.
“Trabajaron unas 20 personas, contando historiadores y asesores. En una película histórica tradicional pueden trabajar hasta 200 personas”, dice Asensio.

Empezaron probando con actores reales que grababan y subían para que la IA copiara sus movimientos. Les funcionó bien en primeros planos, pero cuando se trataba de tomas de cuerpo completo, perdían calidad.
Fueron probando distintas IA. Con una podían hacer a una persona cabalgando, pero no que montara el caballo. Otra les censuraba la sangre o hacía desaparecer las lanzas. Así llegaron a ocupar Google Flow, Gemini, Kling, Higgsfield y Veo.
Los prompts, de más de una página para cada plano, los escribían en inglés porque, según el equipo, las imágenes eran más precisas que en español. Además, como una sola coma podía modificar un plano entero, al poco tiempo se dieron cuenta de que dos personas no podían trabajar sobre la misma escena: “Como cada uno tiene su estilo de escritura y de prompt distinto, los planos salen distintos. Eso hace que el que genera el prompt es un poco director también”, explica Asensio.
“Uno pensaría: sacamos el factor humano de los actores y esto va a ser más perfecto, pero empiezan a hacer lo que les da la gana y la verdad yo no entiendo todavía por qué”, comenta el director.
Dos personas compusieron melodías y después usaron IA para agregar instrumentos de la época, como timbales y zanfonas. Para las voces, Asensio no quería ocupar las de la IA porque era muy sintéticas y no generaban empatía, así que hizo un casting en España y contrató actores asturianos para doblar a los “actores de IA”, entre ellos Félix Corcuera, Marga Llano y Abel García, entre otros.

En junio de este año, Pelagius ya estaba montada, pero el español decidió que tenían que rehacer todo: “Empezamos con Kling 2.0 y cuando llegamos al final ya estaba en la versión 3 o 4. Entonces, rehicimos todo con las últimas versiones de los programas, no sólo por la calidad de la imagen, sino además los personajes actuaban mejor”, dice.
Con el largometraje ya terminado, la productora ahora trabaja en una segunda película. Se tratará de una cinta de terror, con locaciones entre España y Rapa Nui y en la que actuarán algunos de los actores IA de Pelagius. Frente a la pregunta de si seguirán haciendo películas con IA en caso de que Pelagius fracase en taquilla, Asensio responde: “Es una decisión ya hecha, porque la segunda ya la tengo prácticamente vendida, ya financiada”, dice. Después ríe: “Hay que ver, el tiempo dirá si somos unos genios o unos imbéciles”.
