El vicepresidente de la República, Claudio Alvarado, defendió el ingreso de nuestro país al Escudo de las Américas que impulsa el gobierno de Estados Unidos y descartó que las relaciones comerciales con China se vean afectadas por el capítulo del plan que habla de relacionarse con proveedores confiables y realizar un screening para inversiones, según la Casa Blanca.
En medio de una actividad sobre el plan de control de incendios forestales, Alvarado fue consultado al respecto: “El tema económico dice relación con la evaluación de inversiones, todos sabemos que de repente a través de iniciativas de inversión pueden venir dineros mal habidos que financian organizaciones criminales y estos intercambio de información y los análisis de inteligencia permiten detectar esas materias”.
“Aquí no hay ningún efecto sobre los socios o los aliados comerciales que tiene en nuestro país y específicamente con China. China es el principal socio comercial de nuestro país son miles de millones de dólares que se intercambian año a año, eso no está el juego para nada”, aseguró.
El también biministro del Interior y vocero del Ejecutivo planteó que “aquí de lo que se trata es tener una herramienta que permita coordinadamente a más de 15 países tener análisis y un trabajo conjunto para combatir el narcotráfico y el crimen organizado. El desarrollo comercial de cada país es independiente”.
Posteriormente, Alvarado sostuvo que al acuerdo -al cual se integró Chile este martes- participan más de 15 países de América con un objetivo común de coordinarse para intercambiar información para combatir de una manera más efectiva el crimen organizado y el narcotráfico: “Aquí no estamos hablando de acciones operativas de ingreso de fuerzas militares de otros países. Estamos hablando de un acuerdo de carácter político”.
Cabe señalar que la declaración de adhesión de Chile al Escudo de las Américas tiene un artículo referido a materias económicas. En lo central, señala “defendamos nuestras economías fortaleciendo la cooperación económica; explorando mecanismos de control de inversiones; salvaguardando las cadenas de suministro de minerales críticos mediante fuentes de abastecimiento diversificadas y confiables; y promoviendo regulaciones para proveedores de confianza en infraestructura digital, aplicadas sin discriminación. Reconocemos que la seguridad duradera requiere desarrollo económico, empleos estables y oportunidades tangibles para la población, y que la soberanía económica se defiende con éxito cuando el capital que ingresa a nuestros países es transparente y verificable”.