En medio de la reorganización de su portafolio, CMPC está reforzando su negocio de maderas en Chile. La compañía ligada al grupo Matte avanza con inversiones por US$ 92,6 millones en dos operaciones de la Región del Biobío, destinadas a modernizar procesos, aumentar la capacidad productiva y ampliar la elaboración de productos de mayor valor agregado.
El grueso de los recursos, US$ 72 millones, se concentra en su planta de remanufactura Los Ángeles, donde transforma madera aserrada en paneles y molduras. Otros US$ 20,6 millones se destinan al Aserradero Mulchén, que produce madera seca, cepillada y estructural para distintos mercados, entre ellos la construcción.
Las inversiones se conocen poco más de una semana después de que CMPC anunciara un acuerdo para vender su negocio de corrugados en Chile a Smurfit Westrock por US$ 420 millones. La operación comprende Envases Impresos Cordillera y Chilena de Moldeados (Chimolsa), y está sujeta a la aprobación de la Fiscalía Nacional Económica (FNE).
Ambos movimientos se enmarcan en el objetivo de concentrar recursos en los negocios que la compañía considera centrales. Al anunciar la venta, el gerente general de CMPC, Francisco Ruiz-Tagle, explicó que la firma busca fortalecer las áreas donde cuenta con mayor escala y ventajas competitivas, junto con sus capacidades forestales e industriales.
Los proyectos en Biobío forman parte de un plan de inversiones bianual que supera los US$ 1.000 millones. Según la empresa, este contempla el crecimiento de sus plantaciones forestales, mejoras en competitividad y el fortalecimiento de sus negocios de celulosa, forestal y consumo masivo, este último a través de Softys.
Más automatización
En la planta de remanufactura Los Ángeles, el proyecto combina ampliación, modernización y automatización de procesos. Del total, cerca de US$ 33 millones corresponden a nuevos equipos para trozado automático, cepillado, prensado y terminación de molduras y paneles, además de líneas de unión de piezas de madera, conocidas como finger joint.
La apuesta apunta a aumentar la producción y elevar la productividad, junto con reducir los gastos fijos y los costos directos de la operación. La empresa también prevé mejoras en seguridad, calidad y rendimiento, vinculadas a la incorporación de tecnología en distintas etapas de la planta.
“Estas inversiones reflejan una mirada de largo plazo para nuestro negocio de maderas. Queremos seguir avanzando hacia productos de mayor valor agregado, elevar nuestra competitividad y fortalecer una plataforma industrial que también nutre nuestras operaciones y mercados en Chile y el extranjero”, afirmó el vicepresidente de maderas y embalajes de CMPC, Matías Lagos.
El énfasis en Los Ángeles está puesto en la transformación de la madera aserrada en productos más elaborados. Así, el proyecto busca reforzar una operación que agrega nuevas etapas de procesamiento a la materia prima, a través de la fabricación de paneles y molduras.
Con miras a la construcción
En el Aserradero Mulchén, los recursos se destinarán a modernizar equipos y procesos de descortezado, aserrío y secado. La iniciativa contempla elevar la capacidad desde aproximadamente 335 mil a 365 mil metros cúbicos anuales, un incremento cercano al 9%.
Además de fabricar más, CMPC busca modificar la composición de la producción. La proporción de productos secos aumentaría mucho mas, con foco en madera de mayor valor agregado destinada especialmente al mercado de la construcción.
El proyecto combina una ampliación de capacidad con mejoras en el procesamiento de la madera.
Lagos sostuvo que ambas iniciativas forman parte de las capacidades que la compañía está construyendo para proyectarse como un actor global en los negocios forestales y de productos de madera. El anuncio detalla los montos y los objetivos productivos de las dos inversiones, aunque no precisa sus fechas de término.
En la firma comentaron que el avance en Biobío muestra dónde CMPC está destinando recursos para fortalecer su plataforma industrial local, en paralelo a los cambios que impulsa en su portafolio.