Basilur quiere llevar el té más allá del desayuno y la once. La firma de Sri Lanka, especializada en el segmento premium, proyecta abrir su primera tienda en Chile y acelera su apuesta por los mocktails -cócteles sin alcohol- para captar consumidores jóvenes y ampliar las ocasiones de consumo.
La compañía evalúa instalar una boutique y centro de experiencias en Santiago en 2027. “Tenemos planes, todavía no están definidos”, señaló Navod Buddhimithra, subgerente de Desarrollo de Negocios para Mercados Internacionales de Basilur, quien mencionó Vitacura entre las zonas que le interesan.
El objetivo es replicar un formato que la marca tiene en otros países, donde combina la venta con experiencias de preparación y degustación. Entre las propuestas que busca introducir está el té elaborado a mano, servido en juegos de té bañados en oro.
La iniciativa se suma a una operación que, según Buddhimithra, pasó de unos US$ 100 mil en sus inicios en Chile a superar el millón de dólares. Tras comenzar con productos para regalo, Basilur ingresó a supermercados como Walmart con variedades de consumo cotidiano. Ahora busca sumar nuevos puntos de distribución, con Jumbo y Eltit.
La caída de las bebidas sin alcohol
La apuesta por los mocktails coincide con un cambio en las preferencias que está presionando a la industria de bebidas alcohólicas. Una encuesta de UC Davis Chile, aplicada entre enero y marzo de 2026 a 143 actores de la cadena de valor del vino, muestra que el 77% percibe una caída de la demanda en los últimos cinco años.
El 80% identifica los cambios culturales y generacionales como la principal barrera al consumo, por encima del precio y la salud. Además, el 48% menciona las bebidas sin alcohol entre los principales sustitutos del vino.
Ese escenario abre espacio para propuestas que compiten por las mismas ocasiones sociales. Basilur busca posicionar sus mezclas como base para preparaciones frías, con frutas, agua con gas y otros ingredientes.
“Queremos hacerlo más divertido y entretenido, algo que permita conectar y compartir”, afirmó Buddhimithra. La estrategia apunta especialmente al segmento de entre 15 y 25 años, frente a una base de consumidores de té que, según el ejecutivo, suele tener 30 años o más.
Para llegar a ese público, la compañía adaptará su comunicación y potenciará recetas con infusiones de frutas y mezclas como mango, maracuyá y frutilla. “Chile será el campo de pruebas”, sostuvo sobre una propuesta que podría extenderse a otros mercados de la región.
Hoy esta línea de productos representa el 15% total de las ventas de Basilur en Chile, con miras a incrementar el peso para los siguientes años.
La operación local comenzó a explorar este negocio en 2024, cuando organizó un torneo online de mocktails para enseñar a quienes preparan bebidas a utilizar el té como ingrediente. Según el ejecutivo participaron unas 200 personas con sus recetas. La intención es retomar la iniciativa en 2027 y superar los mil participantes.
“Basilur también tiene la opción de crear otra ocasión para tomar té, más allá del desayuno y la once tradicional chilena”, explicó.
Sumar hoteles y cafés
El canal horeca -hoteles, restaurantes y cafeterías-, que comenzó a desarrollar este año en Chile, será otra vía para impulsar la propuesta. En cafeterías, por ejemplo, los mocktails permiten ampliar la carta y elevar la venta por cliente.
La apertura de canales también responde a una mayor competencia en las góndolas. Basilur busca crecer manteniendo su posicionamiento: “No bajamos el precio para vender más: nos mantenemos en un nivel premium”, señaló Buddhimithra.
En paralelo, la compañía ingresó recientemente a Uruguay y mantiene conversaciones para llegar a Argentina, con la expectativa de avanzar en 2027.
El desafío logístico, advirtió Buddhimithra, está en abastecer estos mercados desde Sri Lanka, con largas rutas marítimas y exigencias de documentación.