Ya no solo se trata de inconsistencias en la producción de Chuquicamata y Radomiro Tomic, sino que las irregularidades en la contabilización de la extracción también estarían en Ministro Hales y Salvador. De ahí que el presidente del directorio de Codelco, Bernardo Fontaine, se comprometiera a indagar “con determinación y transparencia, sin dilaciones, sin defensas corporativas, sin intentar proteger personas, áreas o decisiones por el solo hecho de pertenecer a Codelco”.
Así lo señaló este miércoles ante la Comisión Especial Investigadora de la Cámara de Diputadas y Diputados, donde sostuvo que, tras la detección del primer caso de sobreproducción, y dadas las revisiones impulsadas por la propia empresa, pudieron identificar un segundo caso, actualmente bajo investigación, con una auditoría de EY, en que se duplicaron cifras de producción entre dos divisiones de la compañía.
Como para demostrar qué tan relevante es este tema en la corporación del cobre, Fontaine asistió a la instancia parlamentaria con el alto mando de Codelco, siendo acompañado de los vicepresidentes de Finanzas, Alejandro Sanhueza; Legal, Macarena Vargas; de Asuntos Corporativos y Sustentabilidad, Pablo Villarino; y de Gestión de Personas, Fernando Hernández; junto a los gerentes de Presupuesto y Control de Gestión (i), Benjamín Gareca; de Auditoría, Rodrigo Rivera, y de Proyecto Edificio Corporativo, Juan Rojas, además del abogado Juan Ignacio Piña.
Restitución de los recursos
El presidente del directorio de Codelco sostuvo que las investigaciones deben avanzar tanto en la detección de eventuales responsabilidades individuales como en la identificación de las fallas de procesos y controles que hicieron posible que estas situaciones ocurrieran o no fueran detectadas oportunamente. “No basta con encontrar responsables. Tenemos que corregir también aquello que permitió que los hechos ocurrieran. Y si se determina que existió un perjuicio patrimonial para Codelco, nuestro mandato es utilizar todos los instrumentos disponibles para perseguir su restitución”, señaló.
Fontaine recalcó la necesidad de actuar con especial rigurosidad en la entrega pública de antecedentes, considerando la relevancia económica, social y política de la principal empresa del Estado y los efectos que sus actuaciones y comunicaciones pueden producir sobre los mercados y el país.
“Ser transparentes también significa ser rigurosos. No podemos transformar hipótesis en certezas, anticipar responsabilidades ni establecer cifras o eventuales daños antes de que hayan sido debidamente determinados. Eso no disminuye nuestra decisión de esclarecer completamente estos hechos; nos obliga a hacerlo con mayor rigor”, acotó.
El máximo representante de la estatal señaló que los antecedentes de estos casos “están siendo examinados en distintas instancias, entre ellas las investigaciones internas de Codelco, auditorías externas independientes, la Contraloría General de la República, el Ministerio Público y la propia Comisión Investigadora de la Cámara”, lo que, a su juicio, ratifica la necesidad de ser rigurosos en cada paso que da la estatal.
Fontaine aseguró que Codelco mantendrá una política de plena colaboración con todas ellas, entregando los antecedentes requeridos y respetando las competencias y procedimientos correspondientes.
El presidente del directorio expresó que esta directriz busca reestablecer el prestigio de la corporación. “Nuestra misión es devolver a Codelco a una posición de liderazgo indiscutido en su industria. Eso significa recuperar producción, ejecutar correctamente nuestros proyectos, mejorar eficiencia y rentabilidad, pero también fortalecer la confianza en nuestra gestión. Una empresa no puede ser verdaderamente líder si sus cifras no generan confianza”, afirmó.
Fontaine señaló que ese objetivo decidirá la actuación de la administración frente a estos casos y cualquier otro antecedente que pueda surgir de las revisiones en curso.
“Nuestro norte será esclarecer los hechos, determinar responsabilidades, corregir las fallas que los hicieron posibles, restituir los perjuicios que eventualmente se hayan causado y fortalecer nuestros controles para evitar que vuelvan a ocurrir”, sostuvo.
“Codelco no puede conformarse simplemente con seguir siendo una empresa grande. Tiene que volver a ser una empresa líder: en producción, eficiencia y rentabilidad, pero también en integridad, transparencia y calidad de su gestión. Esa es la misión que orienta a esta administración”, remarcó el economista.