Según la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), entre enero y agosto de este año, la producción de cobre disminuyó 7,7% respecto de igual período de 2025, es decir, 271 mil toneladas menos. El director ejecutivo de Núcleo Minero, Álvaro Merino, complementa a DF: “El año pasado, la producción de cobre alcanzó 5.388.000 toneladas, por debajo de las 5.413.000 toneladas obtenidas en 2004. Para este año se proyectan 5,15 millones de toneladas, el nivel más bajo desde 2003”.
En entrevista con DF, el biministro de Economía y Minería, Daniel Mas, reconoció que “Cochilco estima que vamos a estar 6,6% por debajo de la producción (de 2025); vamos a estar un poquito por arriba de las 5 millones de toneladas”. La buena noticia -dijo- es que “podríamos subir en 2027 unas 300 mil toneladas”.
Pero hay pronósticos incluso ligeramente menores. Andrés González, jefe unidad de Análisis de Industria Minera de Plusmining, plantea: “Nuestra proyección indica que la producción de cobre de Chile en 2026 se situará por debajo de los 5,1 millones de toneladas, su menor nivel desde 2003 y casi 800 mil toneladas por debajo del máximo histórico alcanzado en 2018”.
Acota que cerca del 80% de la disminución se concentra en dos compañías: BHP y Codelco.
Y si bien inciden factores coyunturales como el mal tiempo asociado a El Niño, lo cierto -dice- es que los últimos años han mostrado una tendencia a la baja. “Las menores leyes minerales y el envejecimiento de los yacimientos es un desafío estructural para mantener la producción”, remarca.
¿Se podrá revertir el escenario? Para Merino, a pesar de que este año se registrará el nivel de producción de cobre más bajo desde 2003, estima que esta tendencia comenzará a revertirse el 2027, con una producción cercana a 5,5 millones de toneladas, para luego aumentar en los años siguientes.
“Los datos muestran con claridad que la producción de cobre ha perdido dinamismo durante más de dos décadas, pese al enorme esfuerzo de inversión realizado: US$ 234 mil millones entre 2006 y 2025. Ese monto no ha sido suficiente para elevar la producción. Y como la actividad que observamos hoy responde a inversiones efectuadas en el pasado, la conclusión es directa: para aumentar la producción futura debemos invertir ahora”, lanza.

En esa línea, Merino puntualiza que la inversión minera requiere dos condiciones básicas: certeza jurídica y estabilidad regulatoria. Y si bien sostiene que las nuevas normativas aprobadas recientemente -en particular, la megareforma económica- avanzan en la dirección correcta, cree que -en especial- “se debe destrabar la maraña burocrática de la regulación ambiental, sin disminuir los estándares de protección”.
Y remata: “A partir del próximo año se produce un punto de inflexión y paulatinamente se va a ir recuperando la producción de cobre, estimándose que, en la medida que se concrete la cuantiosa inversión en carpeta como también la que ha ingresado a tramitación, hacia el año 2033 deberíamos alcanzar los 6 millones de toneladas”.
Mirando hacia 2027, González también apunta a que la perspectiva es algo más favorable. Estima que la producción podría recuperarse hasta alcanzar entre 5,2 y 5,3 millones de toneladas, impulsada por mejoras operacionales y aumentos de producción en determinadas faenas. Sin embargo, advierte, “Chile seguirá estando por debajo de su máximo histórico al menos durante lo que queda de la presente década”.
Efecto fiscal
El director ejecutivo de Núcleo Minero puntualiza que en los ocho primeros meses de 2026 el aporte de la minería alcanzó a US$ 7.306 millones, de los cuales US$ 5.973 millones corresponden a la tributación de la minería privada y US$ 1.333 a traspasos de Codelco.
La contribución de la minería privada -añadió- tuvo un incremento real de 45,9%, en tanto que el aporte de Codelco registró una caída de 0,2%.
Considerando el desempeño a agosto de 2026 y proyectando los siguientes meses, Merino estima que “el aporte de la minería al financiamiento fiscal se situará en torno a los US$ 10.800 millones, de los cuales US$ 8.800 millones corresponde a la contribución de la minería privada, lo que constituirá todo un record, y US$ 2.000 millones al aporte de Codelco”.
Complementa que Dipres proyecta que el aporte del rubro al financiamiento fiscal el 2027 alcanzará un monto cercano a US$12.100 millones, de los cuales US$ 9.300 es tributación de la minería privada y US$ 2.800 millones provienen de Codelco.