La chilena de alimentos saludables Nutrisa se prepara para duplicar su negocio en los próximos seis años, con una expansión regional que ya comenzó en Argentina y contempla el ingreso a Colombia en 2027.
La firma, que factura unos US$ 14 millones entre Chile y Perú, concentró su producción en Chile para abastecer a los nuevos mercados y prepara una línea de snacks para ampliar su oferta.
La historia de la empresa comenzó en 1984, cuando el ingeniero eléctrico español José Luis Rodríguez llegó a Chile con su esposa chilena y sus hijos. Un amigo de su país de origen le había hablado del potencial de los alimentos saludables y dietéticos, y decidió probar suerte en un rubro ajeno a su profesión: importó un contenedor de productos y comenzó a venderlos en supermercados. Así nació Nutrisa, que más de cuatro décadas después busca expandirse de la mano de la segunda generación de la familia.
“Los últimos 20 años hemos crecido todos los años, un promedio de 13%”, señaló el CEO de Nutrisa e hijo del fundador, Gonzalo Rodríguez. Ese crecimiento ha acompañado el interés de los consumidores por la alimentación saludable y la apertura de espacios para estos productos en los supermercados.
Hoy la compañía tiene cuatro grandes líneas: Mi Tierra, de cocina natural, con harinas y semillas; No Más Gluten, enfocada en alimentos sin gluten; No Más Sellos, de snacks saludables; y Santiveri, lanzada este año para abordar los alimentos funcionales, con ingredientes como proteína, fibra y probióticos.
Chile como base industrial
El primer paso internacional fue Perú, hace unos diez años, cuando José Luis Rodríguez y uno de sus hijos viajaron para instalar la operación. Hoy ese mercado aporta cerca de US$ 2 millones en ventas, frente a los US$ 12 millones de Chile, y crece a una tasa de 20%, según la empresa.
La experiencia peruana también permitió probar el modelo que Nutrisa busca replicar en otros países. La firma dejó de producir en Perú y convirtió su operación en una oficina comercial, abastecida completamente desde Chile.
“Lo que hicimos estratégicamente es centralizar toda la operación acá en Chile”, explica Rodríguez. Con ello, la compañía concentró sus inversiones industriales en el país y reunió la producción para distintos mercados en una misma planta.
Uno de los desafíos fue resolver la logística de productos con una vida útil más acotada. Su pan de molde sin gluten, por ejemplo, pasó de durar tres meses a cinco. Llevarlo desde Chile hasta una góndola peruana exigió organizar los despachos y consolidar contenedores para hacer eficiente la distribución.
“Ese modelo lo validamos y lo estamos replicando en Argentina”, afirma. Para sostener la expansión, Nutrisa prepara una ampliación de unos mil metros cuadrados sobre los dos mil actuales, destinada a salas de fabricación y bodegas. El ejecutivo estima una inversión de unos US$ 500 mil para duplicar la capacidad productiva durante 2027.
La apuesta por Argentina y Colombia
Nutrisa comenzó su entrada a Argentina hace unos seis meses, de la mano de un distribuidor, y ya va en su tercer embarque. Sus primeros siete productos registrados están disponibles en tiendas de dietética, mientras tramita otros siete. Antes de fin de año espera llegar a las góndolas de los principales supermercados de Buenos Aires.
A diferencia de Chile, donde la compañía ha crecido principalmente a través de supermercados, Argentina cuenta con una amplia red de tiendas especializadas en alimentos saludables. Según Rodríguez, el distribuidor con el que trabajan tiene cobertura para acceder a un mercado potencial de 15 mil establecimientos de ese tipo.
La firma llevaba tiempo mirando Argentina, pero encontró una oportunidad con la apertura a productos importados. A ello se suman el tamaño de su población y una cultura de consumo de alimentos saludables que, a juicio del ejecutivo, ofrece espacio para crecer.
“Nosotros creemos que perfectamente, en unos cinco o siete años más, podemos tener un volumen similar al de Chile en Argentina”, sostiene. Eso supondría alcanzar ventas del orden de US$ 12 millones en ese país.
Colombia será el siguiente paso. Nutrisa ya constituyó una sociedad, está registrando sus productos y mantiene conversaciones con dos cadenas de supermercados interesadas. La apertura está prevista para 2027, con una oficina comercial propia y abastecimiento desde Chile, siguiendo el modelo peruano.
Aunque Rodríguez destaca la fuerte presencia del hard discount en Colombia, la estrategia será ingresar primero a supermercados de mayor formato y luego extender la distribución hacia formatos más masivos. La expectativa es que, en unos seis o siete años, Colombia alcance un volumen similar al que hoy aporta Perú.
Del pan a los snacks
Las masas sin gluten serán el principal motor de la expansión. Hoy representan entre 65% y 70% del negocio y la meta es llevarlas al 85% en cinco años. La compañía ve allí una ventaja competitiva construida durante décadas: desarrollar productos que mantengan una buena textura y elasticidad al reemplazar el gluten.
Su oferta incluye panes de molde, pita, baguettes, tortillas, marraquetas y hallullas. Ahora busca ampliar ese portafolio con galletas dulces y saladas, magdalenas y alfajores bañados, además de masas funcionales con proteínas o probióticos.
El plan contempla lanzar 15 productos en los próximos seis meses entre Chile, Perú y Argentina, tras reforzar hace dos años su equipo de investigación y desarrollo. “Si nosotros dejamos de innovar, este negocio no funciona”, afirma Rodríguez.
La apuesta por los alimentos funcionales busca llegar también a consumidores que eligen productos por su aporte nutricional. Aunque serán libres de gluten, en esa línea el foco estará en atributos como la proteína o los ingredientes asociados a la salud intestinal.
Con los nuevos productos y la expansión regional, Nutrisa busca mantener el ritmo de crecimiento que ha registrado en las últimas décadas. “Nuestro proyecto es duplicarnos en los próximos seis años”, señala su CEO. Para ello, Chile seguirá concentrando la producción, mientras Argentina y Colombia se sumarán a Perú como motores del crecimiento fuera del país.