Fue en 1986 cuando el empresario Rolando Halabí empezó a comercializar la marca californiana O’Neill en Chile, hasta que a fines de la década de los ‘90 se entrampó en una disputa judicial con la familia fundadora por la propiedad intelectual del sello, que terminó con un fallo de la Corte Suprema en su contra. Eso lo obligó a devolver la representación de la firma especializada en surf, deportes acuáticos y moda urbana.
Pero la historia de Halabí tuvo un giro inesperado. En el intertanto la marca había pasado a manos de un grupo holandés y, en solo un par de meses, el chileno pactó nuevas condiciones y retomó el negocio.
Y hoy, 15 años después de ese episodio, Halabí quiere relanzar la marca. El empresario dice que O’Neill siempre “pegaba” mucho, pero admite que últimamente les ha estado costando más llegar a los jóvenes de entre 15 y 25 años y al segmento ABC1, grupos en los que históricamente tenían más llegada. Cuenta que hoy siguen teniendo buen desempeño en los outlets de comunas como Maipú y Quilicura, entre otras, pero que trazaron un plan para reconquistar el sector oriente.
La hoja de ruta
Además de una fuerte inversión en marketing y publicidad, Halabí, quien se ocupa la posición de CEO de la empresa en Chile, revela que retomarán las aperturas de tiendas. Hoy, O’Neill cuenta con 22 locales propios en Chile y el plan del empresario es que en cinco años más sean 40.
En línea con lo señalado, analizan estar en malls como Parque Arauco Kennedy, Alto Las Condes y Costanera Center -donde hoy solo venden en corners de las grandes multitiendas-, pero también miran regiones: por ejemplo, ven opciones en Concepción, Puerto Montt, Puerto Varas, Iquique y sumar locales en Viña del Mar y Antofagasta, donde ya tienen presencia.
¿Por qué ahora? Halabí, por un lado, dice que su competencia -y pone de ejemplo a la norteamericana Maui and Sons- tiene más de 40 ubicaciones y extrapola que también hay un mercado de ese tamaño para ellos.
Por otro lado, el momento país puede abrir oportunidades. “Warren Buffett siempre compra las acciones cuando están baratas para poder ganar plata. Entonces, en este momento en que la economía está media mala, el retail más complicado, tenemos oportunidades de encontrar buenos locales. Porque si tú encuentras un local que está a la vuelta, detrás del baño, no vas a vender. Tienes que estar en la calle principal, bien ubicado y este es el momento para nosotros poner las banderas”, argumenta.
Para llevar a cabo ese plan, el empresario señala que otro ingrediente clave es que ha estado reclutando un equipo de profesionales del retail, entre los que destaca a su hermano Raimundo Halabí, exejecutivo de Ripley, que se sumó hace unos años para hacerse cargo del área comercial.
Este equipo no se hará cargo solo de la marca O’Neill. Bajo el paraguas de Empresas JR (por las iniciales del empresario, Jorge Rolando), Halabí operará otra marca en el país.
Se trata de la española Silbon, una marca de moda nacida en Córdoba (Andalucía) en 2009.
La firma está enfocada en moda masculina y, según Halabí, sería una competidora de Scalpers. “Tampoco es barato, pero no es tan caro como Polo o Ralph Lauren”, pone en simple el empresario.
Silbon ya abrió su primera tienda en Parque Arauco Kennedy y está próxima a abrir sus puertas en Alto Las Condes. El plan, adelanta Halabí, es el próximo año abrir dos tiendas más y luego llegar “a lo menos a diez locales”.