La salida de Chris Bannister siempre fue una opción sobre la mesa de los nuevos propietarios de WOM. Su regreso como CEO tenía como objetivo acompañar a la empresa en la salida del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras de Estados Unidos y comenzar su transformación, pero no necesariamente encabezar la etapa siguiente, explicaron conocedores de la interna de la empresa.
Y el momento de partir llegó este miércoles. El directorio acordó poner término a su tercer período como CEO y a su participación en la mesa directiva, tras concluir que había cumplido un ciclo y que su perfil ya no respondía a las necesidades de la operadora.
La decisión fue adoptada por unanimidad por el board encabezado por Mauricio Ramos e integrado por Eugene Davis, Alejandro Puentes y Claudio Muñoz, una mesa en la que también estaba Bannister. La instancia se conformó después de que Moneda, BlackRock, Amundi y Man GLG asumieran la propiedad de WOM como parte de su reorganización financiera.
Los acreedores convertidos en accionistas comprometieron US$ 500 millones para sostener la recuperación de la empresa, luego de que el antiguo controlador, Novator, optara por no aportar nuevos recursos. Antes de regresar como CEO, Bannister había trabajado como consultor y colaborado con quienes posteriormente se transformarían en los propietarios.
El plan contemplaba dos etapas. La primera consistía en sacar a WOM del Capítulo 11 y estabilizar sus finanzas. La segunda apuntaba a transformar una empresa que había crecido aceleradamente, pero arrastraba problemas de pago, tensiones con proveedores y una deteriorada relación con las autoridades.
El fin de un ciclo
Bannister encabezó el aterrizaje de WOM en Chile en 2015 y se convirtió en el rostro de una estrategia que desafió a los operadores tradicionales mediante ofertas agresivas y un estilo disruptivo. Ese modelo permitió instalar la marca y alterar la dinámica competitiva de la industria.
Sin embargo, la compañía que el británico volvió a dirigir ya no era el cuarto operador que buscaba abrirse espacio en el mercado. WOM se había convertido en la segunda empresa del sector, con 6 millones de clientes, y había construido una de las principales redes del país. Esa escala exigía, según el diagnóstico de sus propietarios, mayor disciplina financiera, procesos sistematizados y una relación distinta con proveedores, reguladores y autoridades.
Fuentes conocedoras de las conversaciones señalaron que la conducción de Bannister comenzó a generar ruido. Los reparos apuntaban a que su perfil ya no encajaba con una compañía que necesitaba ordenar la operación, recuperar credibilidad y asegurar el cumplimiento de sus obligaciones.
La proximidad de un hito decisivo terminó por acelerar el cambio. El próximo 30 de septiembre, WOM deberá acreditar el 90% del despliegue técnico comprometido en el acuerdo con el Estado que puso término a la disputa ante el Ciadi.
Subtel advirtió que, ante un incumplimiento, estará facultada para iniciar inmediatamente un procedimiento de caducidad de las concesiones asociadas al proyecto.
El plan considera más de 5 mil sitios móviles, varios ubicados en localidades rurales y zonas donde otros operadores no tienen infraestructura. En la industria persisten dudas sobre la capacidad de WOM para alcanzar la meta. Al interior de la empresa, sin embargo, aseguran que cuenta con los recursos necesarios para cumplir.
Los US$ 500 millones comprometidos por sus propietarios no fueron entregados de una sola vez, sino estructurados mediante un calendario de desembolsos. Fuentes al tanto de la situación sostienen que la operadora está ejecutando sus inversiones de acuerdo con ese programa y tiene respaldo para enfrentar el despliegue y los pagos pactados con el Estado. La compañía no ha informado cuánto del monto ya fue desembolsado.
Búsqueda del nuevo CEO
El COO, Andrés Ok, asumió interinamente como CEO. Era hasta ahora el número dos de WOM y venía liderando las áreas comerciales y operacionales.
Ok cuenta con cerca de 20 años de experiencia y fue parte del equipo que lanzó WOM en Chile en 2015. Su interinato no lo excluye de la carrera por el puesto definitivo. El directorio realizará una búsqueda con apoyo de headhunters, que considerará candidatos de Chile y el extranjero. Ok será parte del proceso y podrá ser ratificado si resulta ser la mejor alternativa.
En paralelo, Claudio Muñoz, expresidente de Telefónica Chile, asumirá temporalmente la representación de WOM ante autoridades y reguladores, un frente en el que ya venía participando. Desde mayo acompañó a la empresa en reuniones con autoridades sectoriales. La última audiencia registrada ocurrió el 18 de agosto, cuando participó junto a Bannister en un encuentro para revisar el avance del proyecto 5G y sus contraprestaciones.