El petróleo subió este miércoles mientras los operadores evaluaban las posibilidades de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, los riesgos que persisten para el tránsito por el estrecho de Ormuz y un fuerte aumento del precio del diésel.
Con un alza de 1,5% cerca de las 11 am, el crudo Brent volvió a superar los US$ 100 por barril tras cinco jornadas de caídas. Con un aumento de 0,9%, el WTI cotiza en US$ 91,4.
Trump aseguró que funcionarios estadounidenses sostuvieron una reunión “muy productiva” con enviados iraníes en Nueva York y que habrá nuevos encuentros. Sin embargo, las amenazas que dirigió a Teherán durante su discurso ante la Asamblea General de la ONU recibieron una dura respuesta.
El Estado mayor del ejército de Irán calificó el miércoles las amenazas del mandatario estadouidense como “una señal de desesperación estratégica”, y advirtió que el país está preparado para infligir ataques “más devastadores” que los que se produjeron al principio del conflicto, que ya dura casi siete meses.
Irán también expuso sus condiciones para terminar la guerra. El vocero de su cancillería, Esmaeil Baghaei, mencionó el cese de lo que Teherán considera actos de agresión estadounidenses, el fin del bloqueo naval y de la guerra económica, y la liberación de activos iraníes.
El tránsito por el estrecho de Ormuz sigue muy por debajo de los niveles previos a la guerra. Los flujos confirmados promediaron 6,98 millones de barriles diarios durante los siete días terminados el 20 de septiembre, equivalentes al 38% de los 18,3 millones de barriles diarios que circulaban antes del conflicto, según datos de Kpler citados por CNBC. La firma señaló además que las cargas de crudo iraní cayeron a cero en lo que va de septiembre, frente a 893.000 barriles diarios en julio.
Las declaraciones sobre un posible acuerdo tampoco han disipado los riesgos para los buques. Según Bloomberg, un carguero quedó en llamas y a la deriva tras ser alcanzado mientras cruzaba la vía marítima. El jefe de estrategia de materias primas de Saxo Bank, Ole Hansen, sostuvo que la reacción contenida del mercado ante las señales de diálogo refleja el escepticismo de los operadores. “Quieren acciones concretas de ambas partes que apunten a una solución”, afirmó.
A esa incertidumbre se sumó el salto de los futuros del diésel europeo después de que Trump dijera que ha impulsado una prohibición de las exportaciones estadounidenses de ese combustible. La posibilidad de restringir los envíos genera preocupación en otros mercados, en momentos en que los suministros procedentes de Medio Oriente y Rusia han disminuido. Estados Unidos exportó cerca de 2 millones de barriles diarios de diésel en una semana del mes pasado, un récord, según Bloomberg.
Entretanto, Arabia Saudita aspira a reanudar de forma significativa antes del sábado el funcionamiento de su oleoducto Este-Oeste hacia el mar Rojo, una vía clave para sortear las dificultades en Ormuz. La perspectiva de recuperar esos flujos ofrecía cierto alivio al mercado, aunque quedó eclipsada por la presión sobre los combustibles y la persistencia de los ataques.
Irán en la ONU
En este contexto y durante la 81° Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) el presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, inició su discurso asegurando que los iraníes “han sido víctimas del terrorismo” y condenando los “ataques ilegales” de Estados Unidos e Israel, países a los que atribuyó la inestabilidad global.
Pezeshkian afirmó que Irán no atacó a nadie en 200 años, “pero ahora se nos acusa de ser la fuente de inestabilidad en la región, se nos tacha de terroristas (...) No buscamos el poder para atacar o cometer agresiones. Buscamos la energía para el progreso, no para amenazar a las sociedades con armas”, señaló.
Asimismo, indicó que el poder militar de Irán es para la defensa, "pero lo decimos claramente: para defender nuestro país, no buscamos el permiso ni la aprobación de nadie".
Si bien el mandatario del país persa aseguró que no buscan desarrollar armas nucleares, volvió a reiterar que Irán tiene un derecho “inherente” a la tecnología nuclear con fines pacíficos.
“Lo decimos claramente: No a las armas nucleares y no a las limitaciones de la tecnología nuclear pacífica”, afirmó para luego criticar el hecho de que Israel disponga de bombas nucleares, pero cuando se trata de Irán, “se solicita la presencia de inspectores”.
Continuando su discurso, Pezeshkian apuntó a que Estados Unidos busca “sacrificar a la población de un país para lograr sus objetivos ilegítimos” ya que las sanciones impuestas tienen como “objetivo” a los civiles y desfavorecidos.
Pezeshkian concluyó su intervención dirigiéndose al presidente Trump, “debe saber que la resistencia del pueblo iraní no hará más que aumentar ante las sanciones, la creciente presión y el creciente acoso”, declaró, agregando que aunque Irán está abierto a las negociaciones, no aceptará “el lenguaje de la fuerza”, concluyó.