En su intervención en la Asamblea General de Naciones Unidas, el Presidente de Estado Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que ve altas probabilidades de que se llegue a un acuerdo con Irán para terminar la guerra tras las elecciones de medio término, agendadas para el 3 de noviembre.
“¿Se llegará a un acuerdo con Irán que les permita reconstruir y crear un país mucho mejor que el que era antes […] o aniquilaré la República Islámica?”, preguntó Trump a su audiencia. “¿Acaso los llevo al infierno sin ninguna posibilidad de sobrevivir?”, continuó. Pese al tono beligerante, siguió señalando: “Creo que llegaremos a un acuerdo justo después de las elecciones, porque para ellos no tendría sentido no hacerlo”.
La fecha no sería una opción suya. Trump precisó que es la nación persa la que está esperando los resultados de la elección que renueva la Cámara de Representante y un tercio del Senado. “Están esperando a ver cómo me va en las elecciones de medio término. Lo que no se dan cuenta es que no me presento. Ya lo hice y gané por goleada […] y estaré aquí dos años y medio”, indicó.
Al describir el estado de la guerra, Trump presentó a Irán como un país con sus capacidades militares y su economía devastadas. Aseguró que, como resultado de la operación Furia Épica, los 159 buques de la Armada iraní están “en el fondo del mar” y que su fuerza aérea, sus radares y sus equipos antiaéreos fueron destruidos. Según su versión, la capacidad de fabricación de misiles y drones también está prácticamente eliminada.
“Su economía ha desaparecido. Lo único que no ha desaparecido es la inflación, que está destruyendo su país y ahora supera ampliamente el 300%”, afirmó. El mandatario también acusó a Teherán de violar el cese del fuego acordado para discutir su programa nuclear mediante ataques contra embarcaciones civiles de otros países.
En ese contexto, llamó a todas las naciones a mantener el aislamiento económico de Irán hasta que ponga fin a sus ataques contra la navegación comercial, renuncie a sus ambiciones nucleares y deje de apoyar el terrorismo. “El régimen terrorista se está comportando mal, no porque sea fuerte y tenga confianza, sino porque es débil y está desesperado”, sostuvo.
Al inicio de su discurso, Trump presentó a Estados Unidos como un país más fuerte y próspero que nunca, con una economía que calificó como “la envidia del mundo”. Aseguró que desde que asumió se han creado más de un millón de empleos en el sector privado, que la pobreza cayó a su nivel más bajo de la historia y que los ingresos reales de los hogares alcanzaron un récord.
También destacó los máximos bursátiles y compromisos de inversión por US$ 21 billones, resultados que atribuyó a sus recortes de impuestos y la eliminación de regulaciones. “Heredamos una edad oscura de Estados Unidos de la administración anterior y la convertimos en la edad de oro de Estados Unidos”, sostuvo.
América Latina: advertencias a los carteles y presión sobre Cuba
En su intervención, el mandatario también abordó su política exterior dirigida a América Latina, una de las prioridades de su administración. Trump defendió el uso de la fuerza militar para enfrentar las amenazas que, según planteó, afectan a Estados Unidos: “Si es necesario, utilizaremos nuestro poderío militar sin igual para garantizar los intereses nacionales vitales de Estados Unidos”, advirtió, tras presentar la operación que derivó en la captura de Nicolás Maduro en enero como una muestra de su política hacia la región.
Respecto a la situación venezolana, celebró la liberación de cientos de presos políticos y que Washington trabaja con los líderes del país para construir un futuro mejor para su población. También destacó la firma, el mes pasado, de un acuerdo petrolero que, según dijo, abarca 65.000 millones de barriles y beneficiará a ambos países, además de contribuir a reducir los precios mundiales de la energía.
En materia de seguridad, calificó a los carteles del narcotráfico como “el ISIS del hemisferio occidental” y sostuvo que sus integrantes deberían ser “abatidos, exiliados o detenidos como combatientes enemigos sin posibilidad de liberación”. Aseguró que Estados Unidos ha realizado decenas de ataques contra embarcaciones utilizadas por estas organizaciones y que hace tres meses eliminó al líder del Tren de Aragua.
Sus advertencias incluyeron a México, al que describió como el “epicentro de la violencia de los carteles”. “México debe recuperar el control de su territorio de manos de los enemigos de la humanidad”, exigió, aunque también destacó que mantiene una “muy buena relación” con su gobierno y que ambos han logrado avances contra estas organizaciones.
Respecto de Cuba, Trump aseguró que el su gobierno enfrenta la mayor presión de su historia y anticipó su caída. “Es un Estado absolutamente fallido. Está fracasando como nunca antes y caerá”, sostuvo. Añadió que el secretario de Estado Marco Rubio, quien lo acompañaba desde el público, está inmerso en negociaciones con La Habana, sin detallar su contenido.