El Manchester City habría inflado artificialmente sus finanzas en más de 900 millones de libras (US$ 1.190 millones) durante nueve años, mediante acuerdos comerciales ficticios y la sobreestimación de sus ingresos, según determinó una comisión independiente.
Las conclusiones, publicadas este martes por la Premier League (entidad organizadora de la liga de fútbol), declararon al club culpable de prácticamente todos los cargos presentados en su contra en 2023. Estos iban desde organizar acuerdos de patrocinio para ocultar financiamiento de su propietario hasta infringir los límites de gasto de la competición.
El City “presentó cuentas con información incorrecta y ocultó el verdadero estado de sus finanzas a sus auditores y a los reguladores del fútbol”, señaló la liga en su primera declaración pública sobre el caso.
Y agregó: “El propósito de estos esquemas fue, según se determinó, inflar artificialmente los ingresos del club y reducir sus costos (...) para aparentar que cumplía con las reglas financieras”.
El veredicto, que los medios revelaron la semana pasada, causó conmoción en el fútbol europeo, dado que desde que fue comprado en 2008 por un miembro de la familia real de Abu Dhabi, el City se convirtió en el equipo dominante del fútbol inglés: ganó ocho veces la Premier League y una vez la Champions League.
Patrocinios que eran aportes del dueño
Según la resolución, una empresa privada de inversión de Abu Dhabi, controlada en última instancia por el propietario, el jeque Mansour bin Zayed Al Nahyan, complementó los montos que pagaban algunos patrocinadores comerciales. Donde entre 2009 y 2018, el club recibió 830,69 millones de libras por esta vía. Esos fondos se registraron como ingresos comerciales, pero, según advirtieron desde la comisión, debieron contabilizarse como aportes de capital de sus dueños.
Además, según determinó la sanción, el propietario pagó parte de los costos del club a través de un tercero, lo que permitió reducir artificialmente sus gastos operacionales, determinó el panel.
El director ejecutivo de la Premier League, Richard Masters, afirmó que la comisión detalló cómo el club infringió sistemáticamente las reglas de la Premier League durante casi una década, añadiendo que “si bien el proceso hasta ahora ha sido largo y difícil, la liga se ha mantenido firme en su determinación de que los hechos fueran establecidos de manera independiente”.
Las sanciones las decidirá la comisión tras una audiencia separada. Las medidas posibles van desde multas y descuentos de puntos hasta la expulsión.
El City se dijo “decepcionado y sorprendido” y sostuvo que el proceso “sigue en curso, con elementos importantes aún sin completar”. Con todo, el club recurrirá “a las vías de apelación disponibles, sobre la base de que la opinión contiene claros errores materiales de derecho, de principio y de hecho, y que no ofrece garantías suficientes”.
Tiene plazo hasta el 2 de octubre para presentar una apelación formal y también podrá impugnar las sanciones cuando estas se determinen.