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Andrés Meirovich

Partimos primero, vamos penúltimos

Andrés Meirovich Managing Director Genesis Ventures @ameirov

Por: Andrés Meirovich | Publicado: Martes 14 de enero de 2020 a las 04:00 hrs.
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La industria de capital emprendedor en los últimos años ha crecido en todo el mundo. Mejores rentabilidades, democratización del acceso al financiamiento e impacto en el desarrollo son los argumentos más usados para seguir potenciando esta clase de activos. No hay restricciones ni de ubicación, ni de tamaño ni de matriz de productos que impida ser un país de emprendedores y de compañías escalables. Casos como Israel, Singapur, Reino Unido, Canadá, Australia y Estados Unidos —siendo todos muy distintos entre sí— lo corroboran.

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El ministro Ignacio Briones ha mencionado a Australia como un modelo a seguir. Pues bien, ¿cómo lo hacen ellos en cuanto a capital emprendedor? A comienzos de 2019, el PIB australiano ligado a recursos naturales llega a un 10%, mientras que el restante 84% se explica por una amplia variedad de servicios y actividades. Actualmente, Australia ha desarrollado una alta competitividad en sus servicios, siendo sexto lugar en fondos de inversión y séptimo en emprendedores globales.

Desde el Estado apoyan la industria en varios aspectos: atracción de inversionistas locales y extranjeros, atracción de institucionales, creación de fondo de fondos y facilitación para que inversionistas hagan aumentos de capital vía inversión en PYME. Todo esto vía posicionando los beneficios que trae esta industria en la sociedad y con beneficios tributarios directos para los distintos actores.

Varias veces en este espacio hemos comentado lo que están haciendo otros países para destacarse en esta industria, y parecen tener mucho en común. La primera es una buena base de emprendedores (que Chile la tiene, sin ninguna duda); la segunda es una normativa clara y estimulante tanto para empresas como inversionistas; la tercera es el aporte de inversionistas institucionales en la industria. Y la ultima es la importancia que le da el Estado al capital emprendedor.

En Chile estamos fallando en las dos últimas. Sin inversionistas institucionales es imposible escalar, y sin que el Estado impulse una política nacional de financiamiento para emprendimientos, el capital emprendedor se seguirá viendo solamente como un activo financiero y no como una herramienta de crecimiento, movilidad social, desarrollo e impacto. Con la gran labor de Corfo no basta.

El informe del Latin American Venture Capital Association (LAVCA) muestra que si bien Chile sigue siendo el número 1 en Latinoamérica en normativa para crear empresas, seguridad institucional y protección de accionistas, entre otros, está muy bajo en términos de atracción de inversiones. Con cifras de 2018, Brasil generó transacciones por 1.300 millones de dólares, Colombia por US$ 334 millones, México 174 millones, Argentina 84, Chile 46 y Perú 16.

En resumen, tenemos el mejor marco institucional, tenemos la mejor agencia de desarrollo (Corfo) y no despegamos. ¿Magia negra? No: Colombia y Perú abrieron su fondo de fondos; en Brasil, dados los beneficios a extranjeros, un 75% de la inversión viene de afuera del país; y en México empezaron a invertir los institucionales.

Estamos en un status quo en los últimos años que nos hizo pasar desde el primer lugar al penúltimo. Es tiempo de pisar el acelerador.

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