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China, no EEUU, decidirá el destino del planeta

Gideon Rachman © 2020 The Financial Times Ltd.

Por: Gideon Rachman | Publicado: Miércoles 29 de enero de 2020 a las 04:00 hrs.
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Gideon Rachman

Mirando los números, queda claro que la batalla para controlar el cambio climático ahora depende mucho más de lo que suceda en China que en EEUU. Según la Unión de Científicos Preocupados, China ahora representa 29% de la generación mundial de emisiones de dióxido de carbono, en comparación con 16% de EEUU, alrededor de 10% de la UE y 7% de India. La generación de energía a partir del carbón en EEUU ha disminuido drásticamente y ahora ha vuelto al nivel que tenía en 1975, mientras que China continúa abriendo nuevas centrales de carbón.

Debido a su adicción al carbón y su sistema autoritario, China tendrá dificultades para asumir el liderazgo con respecto al cambio climático a nivel mundial. A los europeos les apasiona el tema, pero probablemente carecen de la organización y el peso internacional para hacerse cargo. La discusión de la UE sobre la imposición de un “impuesto fronterizo al carbono”, que esencialmente grava las importaciones de países muy contaminantes, también podría conducir a amargas disputas comerciales que harán aún más difícil lograr un acuerdo internacional.

Alguien tendrá que asumir el liderazgo rápidamente, porque el próximo año será vital para los esfuerzos internacionales sobre el clima. En noviembre, el Reino Unido organizará la COP26, la última cumbre de la ONU sobre el cambio climático. Ésta será una reunión particularmente importante, porque se espera que los países participantes reconozcan que las promesas que hicieron bajo el acuerdo climático de París de 2015 son insuficientes para cumplir con el objetivo de contener el calentamiento global. En la cumbre de Glasgow de noviembre, deben comprometerse con objetivos más ambiciosos y detallados para la reducción de gases de efecto invernadero.

Pero la COP26 se abrirá sólo seis días después de las elecciones presidenciales de EEUU. Si Trump es reelegido, eso confirmará que EEUU ha decidido no participar en los esfuerzos mundiales para combatir el cambio climático. El 4 de noviembre, un día después de las elecciones, EEUU también tiene previsto retirarse formalmente del acuerdo de París. Eso, a su vez, aumentará la presión sobre la UE, China, India y el Reino Unido (como anfitriones) para mantener vivo el esfuerzo para combatir el cambio climático a través de una acción global coordinada.

La mala noticia para el planeta es que el crecimiento continuo de las clases medias chinas e indias aumentará la demanda de automóviles, electricidad, carne y viajes al extranjero, todo lo cual generará más gases de efecto invernadero. La buena noticia es que el gobierno chino ha dicho repetidamente que entiende que el cambio climático y la contaminación son amenazas directas para el futuro de China, causando sequías, escasez de agua y aumentos en el nivel del mar que amenazan a las principales ciudades. El presidente Xi Jinping también demostró cierto compromiso con la acción ambiental, a través de sus esfuerzos para mejorar la calidad del aire en las principales ciudades como Beijing. El gobierno chino también ha invertido dinero y experiencia en el desarrollo de fuentes de energía renovables.

En los próximos meses, los chinos y los europeos intentarán trabajar juntos para desarrollar nuevos objetivos internacionales para la reducción de los gases de efecto invernadero. Si tienen éxito, la próxima conferencia de la ONU sobre el cambio climático tal vez preserve la esperanza de que una comunidad internacional aún puede unirse para enfrentar una amenaza común para la humanidad, pase lo que pase en las elecciones estadounidenses.

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