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Cartas

Cuando no conviene trabajar

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Publicado: Viernes 9 de octubre de 2026 a las 04:01 hrs.

Señor Director:

El nuevo plan laboral del gobierno vuelve a poner el empleo en el centro del debate. Junto con estimular la contratación y la inversión, es necesario revisar los incentivos que enfrentan los trabajadores, especialmente aquellos vinculados a los beneficios sociales.

La experiencia española es ilustrativa. El país cuenta con el Ingreso Mínimo Vital, una transferencia a hogares vulnerables. Como todo beneficio condicionado al ingreso, plantea un dilema: ¿qué ocurre cuando el beneficiario consigue trabajo?

En 2025, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) estimó que recibir el Ingreso Mínimo Vital reduce en 12% la probabilidad de trabajar y en 11% los días trabajados. El efecto llega al 20% o más entre menores de 30 años, hogares monoparentales y quienes reciben prestaciones superiores a la media.

España introdujo en 2023 un “incentivo al empleo”, pero la AIReF no encontró evidencia de su eficacia y recomendó rediseñarlo. El mecanismo volvió a modificarse este año. Chile enfrenta un riesgo similar. Diversos beneficios asociados al Registro Social de Hogares contemplan umbrales de elegibilidad, por lo que un aumento de ingresos puede significar la pérdida de ayudas.

Por ello, además de incentivar la contratación, conviene avanzar hacia mecanismos de retiro gradual de los beneficios sociales. El objetivo es que incorporarse al empleo formal siempre represente una mejora económica perceptible. De lo contrario, pierden los trabajadores, la productividad y el crecimiento.

MAURICIO VILLENA

decano Facultad de Administración y Economía UDP

RAFAEL SÁNCHEZ

profesor de Economía (CUNEF Universidad, España)

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