Seguridad de suministro: la importancia de anticiparnos
RAMÓN CASTAÑEDA DIRECTOR EJECUTIVO DEL COORDINADOR ELÉCTRICO NACIONAL
Las abundantes precipitaciones registradas recientemente cambiaron el panorama que hasta hace unos días enfrentaba el sistema eléctrico. Las reservas hídricas para generación se han multiplicado por 12 en un período muy breve, permitiendo dejar atrás la situación de estrechez.
Es, sin duda, una buena noticia para el sistema. Y una oportunidad para recordar que la seguridad de suministro no debe descansar exclusivamente en que las condiciones favorables lleguen a tiempo.
Así como hemos insistido en contar oportunamente con información sobre el gas natural para generación eléctrica, también debemos mirar el diésel, que constituye una parte importante de la capacidad de respaldo del sistema, especialmente cuando otras fuentes no están disponibles en cantidad suficiente.
“La pregunta que debemos hacernos es: ¿cómo tener mayor certeza que el respaldo estará efectivamente en condiciones de responder cuando sea necesario?”.
Además de las condiciones técnicas para generar, se requiere que una central de respaldo cuente oportunamente con el combustible necesario para hacerlo.
En 2021 tuvimos una experiencia clave. En un año estrecho para el abastecimiento eléctrico, se produjeron dificultades en la reposición de diésel para generación. Si bien no hubo efectos en el suministro a los consumidores, se adoptaron medidas extraordinarias, entre ellas el Decreto N° 51 del Ministerio de Energía, que estableció un mecanismo para asegurar la disponibilidad y logística del diésel necesario para la generación eléctrica. Esa experiencia dejó aprendizajes importantes.
Desde entonces, se realiza un seguimiento más exhaustivo de los stocks de combustibles y se han incorporado herramientas a la programación de la operación para hacer, cuando las condiciones lo requieren, un uso más conservador del agua.
También hemos profundizado en el conocimiento sobre la logística del diésel. Su disponibilidad no depende sólo de los stocks existentes, sino de toda una cadena logística: el combustible debe estar disponible en los puntos de abastecimiento, existir capacidad para despacharlo y transportarlo oportunamente, y las centrales contar con capacidad para recibirlo y almacenarlo. La experiencia mostró que estas condiciones son determinantes para que el respaldo de las centrales diésel esté efectivamente disponible cuando el sistema lo requiere.
Los tiempos importan. Los plazos de abastecimiento de una central pueden variar entre 8 y 24 o más horas, siendo 18 horas el tiempo más frecuente.
En un escenario de estrechez, una demanda persistente para reponer el combustible de varias centrales simultáneamente puede tensionar los inventarios y hacer aparecer restricciones logísticas que no son evidentes frente a un peak puntual.
La pregunta que debemos hacernos como sistema es simple: ¿cómo tener mayor certeza que el respaldo estará efectivamente en condiciones de responder cuando sea necesario?
Considerando que una eventual insuficiencia de combustible se hace evidente cuando la limitación ya se ha materializado, el desafío es anticiparnos. Por ello en el Coordinador Eléctrico Nacional venimos trabajando en los estudios y procedimientos que tienen el fin de reconocer a aquellas centrales que efectivamente cuentan con el combustible necesario en el momento oportuno, lo que fue sometido a observaciones de la industria.