Empleo, más allá de la coyuntura
Con una desocupación de 9,5% a nivel nacional, el gobierno tiene razones para actuar con urgencia. El Plan Chile Despega, presentado este lunes, busca generar más de 100 mil empleos mediante obras, subsidios a la contratación y apoyo financiero a las empresas. Su resultado dependerá de la ejecución de los proyectos y de cuántos puestos creados correspondan a empleo estable y de calidad.
El plan se suma a la ley de reconstrucción nacional, que reúne medidas para reactivar la vivienda, apoyar el empleo formal, mejorar la competitividad tributaria y agilizar las inversiones. También sigue a Modo Empleo, anunciado en julio, con $ 50 mil millones, de los cuales $ 25 mil millones se asignaron a subsidios con una meta de 25 mil contrataciones, $ 20 mil millones a iniciativas territoriales y $ 5 mil millones a emprendimientos. Los gobiernos regionales comprometieron, además, más de $ 210 mil millones de sus propias carteras, asociados a una proyección de 27 mil puestos de trabajo.
Adicionalmente, el 23 de septiembre pasado, el ministro del Interior, Claudio Alvarado, presentó un programa temporal de prevención de incendios entre Atacama y Los Lagos. que contempla 9.480 cupos mensuales entre octubre y diciembre, de los cuales 6.958 son adicionales a los del programa regular. Y, por su parte, el biministro de Economía, Daniel Mas, anunció otros $ 2.500 millones para Capital Semilla Modo Empleo, con el fin de ampliar su cobertura de 583 a más de 1.100 personas desempleadas.
Pese al volumen de recursos movilizados, no es seguro que estos ayuden a dejar atrás la emergencia laboral.
Chile Despega contempla $ 91 mil millones para subsidios al empleo durante 2026 y 2027, incluidos cupos de Modo Empleo; $ 800 mil millones para obras de rápida ejecución; el adelanto de $ 130 mil millones en pagos a proveedores de salud, y hasta $300 mil millones para reforzar Fogape.
Pero, dado el complejo contexto, pese al volumen de recursos movilizados, no es seguro que estos ayuden a dejar atrás la emergencia laboral, ni menos alcanzar la meta del 6,5% del Ejecurtivo, la que requerirá de un crecimiento sostenido que debiera ser impulsado por la ley de reconstrucción aprobada este año.
Economistas consultados estiman que, aun si se cumple la meta de 100 mil puestos, el plan podría reducir la desocupación en hasta un punto porcentual una vez desplegado, siempre que se trate de empleos adicionales.
Las obras públicas pueden generar vacantes y el financiamiento sostener a las PYME, pero mantener esos empleos requiere proyectos privados que expandan la actividad después del apoyo fiscal transitorio. También se requieren reformas legales en indemnización por años de servicio, polifuncionalidad y causales de despido, orientadas a favorecer la contratación formal. La amplitud de la respuesta exige, además, distinguir los recursos desembolsados de los compromisos futuros.
Chile Despega puede contener el deterioro laboral y acelerar obras necesarias en las regiones. Para evaluar su eficacia habrá que conocer cuánto se ha ejecutado, cuántas contrataciones representan empleo adicional y qué ocurrirá cuando terminan los subsidios y las obras. La prueba decisiva será transformar ese alivio inicial en inversión sostenida, mayor crecimiento y empleo formal duradero.