La extensa cartera de proyectos mineros y la necesidad de estar más cerca de las grandes faenas están impulsando una nueva etapa de crecimiento para Fastpack, empresa chilena especializada en soluciones para el transporte de fluidos, fabricación de tuberías industriales, válvulas y sistemas utilizados principalmente en minería.
Según cifras entregadas por la empresa, Fastpack ha aumentado sus ventas cerca de un 92% desde 2021, crecimiento que ahora busca sostener con nuevas inversiones en el norte del país. Tras inaugurar una planta productiva en Antofagasta en junio de este año e iniciar operaciones fabriles en Perú durante 2025, la proveedora minera evalúa ampliar su presencia industrial con nuevas instalaciones en las regiones de Tarapacá y Atacama.
En conversación con DF Regiones, el gerente comercial de Fastpack, Tomás Cruz, explicó que la empresa busca mantener un ritmo de expansión similar al registrado durante los últimos cinco años, con el objetivo de alcanzar un crecimiento cercano hacia 2030.
La firma, que cuenta con más de tres décadas de trayectoria y pertenece a cuatro socios chilenos, tiene un directorio integrado por Pedro Cofré, quien ejerce la presidencia, junto a Pedro Urzúa, Jorge Figueroa y Pablo Correa. La compañía registra una facturación estimada de entre US$ 50 millones y US$ 100 millones, con un negocio estrechamente vinculado al desarrollo de proyectos mineros y al mantenimiento de las operaciones existentes.
Cruz detalló que la minería representa prácticamente la totalidad de la actividad comercial de la compañía, con una importante concentración en las regiones del norte. "Alrededor de 96% de nuestros ingresos son de la minería y de ese 96%, alrededor de 70% proviene entre la tercera, segunda y primera región", señaló.
Este peso de las regiones de Atacama, Antofagasta y Tarapacá explica parte de las decisiones de inversión de la compañía, que busca acercar sus procesos productivos a las zonas donde se concentra su principal cartera de clientes.

Antofagasta como nuevo centro industrial
Uno de los principales avances de esta estrategia fue la inauguración de una planta productiva en Antofagasta, instalación que complementa las operaciones industriales que Fastpack mantiene en Santiago y Perú. La nueva infraestructura permite desarrollar trabajos de fabricación y armado de spools (tramos de tuberías prefabricados para instalaciones industriales), soldadura, revestimientos internos y externos, además de reparación de válvulas.
De acuerdo con Cruz, la decisión de instalar capacidad productiva en Antofagasta responde principalmente a la necesidad de reducir los tiempos de entrega y facilitar los ajustes que requieren los grandes proyectos mineros durante su construcción.
Hasta ahora, una parte importante de estos trabajos debía realizarse en Santiago, lo que implicaba trasladar componentes a grandes distancias, incluso cuando las modificaciones se originaban en faenas ubicadas en el norte. A diferencia de las instalaciones comerciales, que mantenían hace años, la nueva planta incorpora procesos fabriles que permiten atender directamente requerimientos de construcción, mantenimiento y continuidad operacional de las compañías mineras.
A nivel nacional, Fastpack fabricó cerca de 13 mil spools durante 2025 y cuenta con capacidad para producir entre 4 mil y 5 mil unidades únicas por proyecto, dependiendo de los requerimientos técnicos. Estas soluciones incluyen componentes destinados a operar bajo condiciones de alta presión, corrosión y abrasión, además de materiales especializados como el titanio. Entre los proyectos mineros en los que ha participado la compañía figuran Distrito Nueva Centinela, de Antofagasta Minerals; Quebrada Blanca, de Teck, y Rajo Inca, de Codelco.
Nuevas inversiones y expansión internacional
Tras concretar su instalación en Antofagasta, Fastpack está evaluando ampliar su presencia productiva hacia otras regiones del país. Consultado sobre la posibilidad de establecer nuevas plantas en Tarapacá y Atacama, Cruz confirmó que ambas regiones están dentro de las alternativas que analiza la compañía.
Por ahora, se trata de proyectos en evaluación. La expansión también contempla oportunidades fuera de Chile. En Perú, donde Fastpack mantiene oficinas comerciales desde hace aproximadamente 18 años, la empresa inició durante 2025 una operación fabril en Lima, incorporando capacidad de fabricación para atender directamente los requerimientos de las compañías mineras de ese mercado.
Al igual que en Antofagasta, la planta de Lima busca acercar la producción a los principales clientes mineros y reducir los tiempos de entrega.
Además, Fastpack evalúa utilizar su planta en Antofagasta para abastecer proyectos mineros del sur de Perú y participar en iniciativas mineras de Argentina que requieran trasladar sus productos a través de Chile. La internacionalización podría extenderse a otros mercados de la región, aunque su avance dependerá de la evolución de las inversiones mineras.
"Estamos viendo algunos otros países de Latinoamérica también, dependiendo como se vaya comportando la cartera de inversiones mineras", indicó Cruz.
Nuevas líneas de negocio y tecnología
Fastpack también ha ampliado sus servicios de mantenimiento e inspección de tuberías, además de incorporar tecnologías que permiten detectar fallas y anticipar el desgaste de equipos mineros. En paralelo, la compañía proyecta aumentar su dotación entre 25% y 30% hacia 2030, tomando como base los cerca de 500 trabajadores que tenía en 2025.
La firma registra compras anuales de entre US$ 10 millones y US$ 20 millones y espera fortalecer su relación con proveedores locales a partir de la nueva planta en Antofagasta. También ha incorporado grúas eléctricas, energía solar y reciclaje de materiales para reducir el impacto ambiental de sus operaciones.