“Esta es la primera recesión, en la que uno tiene recuerdos, la cual no es causada por fenómenos internacionales”, dijo este martes el exministro y expresidente del Banco Central, José de Gregorio.
En entrevista con el programa “Ahora es Cuando”, de Radio Infinita, explicó que, pese al complejo escenario marcado por conflictos internacionales, “el mundo en general crece a la misma tasa; el grueso de las economías crece a la misma tasa”.
No obstante, “Chile está entre las 10 economías que crecen menos”.
Por ello, afirmó que “la economía chilena ha tenido un desempeño muy pobre, muy decepcionante, bastante menor de lo que el Banco Central, el Fondo Monetario Internacional, los analistas y todos esperábamos hace un año atrás”.
En ese sentido, De Gregorio afirmó que los factores externos como el encarecimiento del petróleo y los efectos climáticos podían explicar la corrección de décimas, pero las principales causas de la caída del PIB corresponderían a la pérdida de confianza de consumidores y empresas, la debilidad de la inversión y las expectativas truncadas de un mayor crecimiento que prometía el cambio de gobierno.
Sobre el Imacec de septiembre dado a conocer ayer, que se tradujo en una expansión de 0,2% en 12 meses, impulsado por un alza de 2,0% en el componente no minero, pero una caída de la actividad minera, el economista indicó que estos resultados respondían tanto a una caída de la inversión no minera, como a un problema en la producción minera, impulsado por un retraso debido a permisos y el aumento de trabajo con minerales con menos ley.
“Estamos alcanzando niveles récord, o sea, la inversión minera respecto de lo que era el año 2021 es aproximadamente dos puntos del PIB mayor, hay mucha inversión minera”, expuso.
Asimismo, indicó que “el alto precio del cobre está produciendo una mejora en las cifras fiscales más allá de lo que se tenía contemplado”.
No obstante, expresó que “hoy con un precio similar (del cobre), estamos todavía con déficit”.
En ese sentido, planteó que existen dos problemas: un gasto que se ha expandido y no se ha devuelto y unas utilidades que rinden menos tributariamente.
En la misma línea, se refirió a la deuda del gobierno central que llegó al 44,7% del PIB, señalando que “preocupa y no preocupa”, ya que, si bien el 45% es una meta y “Chile sigue siendo un país de deuda relativamente de deuda relativamente baja en el mundo”, actualmente es uno de los países en los que más ha crecido la deuda entre las economías emergentes.
Acerca de la inflación, De Gregorio la atribuyó a un problema tanto de demanda como de oferta. “Es un tema que nos tiene enredados”, respondió.
“¿Por qué es un tema de preocupación? Porque nunca el Banco Central había estado tanto tiempo tan desviado de la meta”, señaló.
En este sentido, planteó que en los próximos meses el Banco Central no debería descartar una posible rebaja de la Tasa de Política Monetaria (TPM), debido a que parte del aumento de la inflación responde al precio del petróleo, por lo que la debilidad de la actividad podría contribuir a que la inflación logre ceder.
"Yo no descartaría considerar una rebaja de tasa", afirmó.
No obstante, agregó que se debería pensar adicionalmente en respuestas estructurales a mediano plazo. En ese sentido, llamó a alcanzar acuerdos y propuso avanzar en la instalación de data centers en el país y reformas a la educación universitaria que respondan a las exigencias del mundo actual.