Los nueve meses más rentables de su historia reciente ha marcado este año la Empresa Nacional del Petróleo (ENAP). La estatal ganó US$ 1.112 millones entre enero y septiembre de 2026, un alza de 119,7% frente a los US$ 506,2 millones del mismo periodo de 2025, según los estados financieros enviados a la CMF.
Según su reporte, las ventas llegaron a US$ 8.679,0 millones, 33% más que un año antes. La ganancia operacional subió 109,4%, de US$ 720,2 millones a US$ 1.508,2 millones, en tanto que el Ebitda creció 83,3% y totalizó US$ 1.875,4 millones en el período.
En su análisis razonado, la compañía detalló que “este mayor resultado se explica principalmente por el aumento del margen bruto, que alcanzó los US$ 1.855,5 millones, frente a US$ 1.009,2 millones en el mismo período de 2025”. El documento atribuye ese incremento a dos factores: un alza de US$ 17,8 por barril de petróleo en el crack internacional promedio (la diferencia entre el precio de los combustibles y el del crudo) y una mayor venta de producción propia.
Los estados financieros revelaron que el tercer trimestre fue el mejor del año para la petrolera chilena. Entre julio y septiembre, ENAP ganó US$ 533,5 millones, casi el triple de los US$ 187,8 millones registrados en igual trimestre de 2025, con ventas por US$ 3.049,3 millones; es decir, un 43% respecto de igual lapso del año anterior.
Resultado por negocio
El análisis rezonado detalla que el negocio de Refinación y Comercialización (R&C) fue el más exitoso. Su resultado antes de impuestos fue de US$ 1.410 millones, frente a US$ 563,6 millones un año antes. La empresa lo atribuye a mayores márgenes internacionales, “destacando el alza en diésel, que pasó de US$ 24 por barril a US$ 61,7 y en gasolinas, que aumentaron de US$ 17,2 por barril a US$ 33,7 por barril".
Las ventas de productos propios de R&C crecieron 41%, a US$ 7.446,3 millones, informó ENAP. El precio promedio de venta pasó de US$ 94,9 a US$ 130,8 por barril de petróleo.
El negocio de Exploración y Producción (E&P), en tanto, aportó un resultado antes de impuestos de US 154,5 millones, levemente menor que los US$ 164,3 millones de 2025, por la caída en Magallanes tras la detención de la Planta Posesión en enero y febrero.
El análisis razonado describe en detalle el impacto del conflicto en Medio Oriente sobre los precios. Según ENAP, a fines de febrero “la escalada del conflicto entre EEUU, Israel e Irán cambió abruptamente el escenario e impulsó los precios a niveles no observados desde el inicio de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022”.
El Brent promedió US$ 88,9 por barril entre enero y septiembre, US$ 19 más que un año antes. La compañía relata que el crudo "inició el año en torno a los US$ 60 por barril y posteriormente superó los US$ 110 con episodios puntuales por encima de los US$ 118”.
Sobre el suministro, la estatal advierte que “el tráfico marítimo en Ormuz se redujo en torno a un 94% desde el inicio del conflicto con Irán, intensificando significativamente los riesgos sobre el abastecimiento global”.
El diésel fue el combustible más afectado. Según el reporte, “el inicio del conflicto en Medio Oriente a fines de febrero impulsó adicionalmente los márgenes del diésel, ante la incertidumbre sobre el suministro, llevando los cracks a niveles superiores a los de la guerra entre Rusia y Ucrania en 2022, sobrepasando los US$ 100 por barril". El crack del diésel tocó un máximo histórico de US$ 110,4 a mediados de septiembre.
La guerra también encareció el costo de abastecerse. El costo promedio del crudo que compra ENAP subió 28,7% y la canasta de productos importados se encareció 38,7%. Los fletes desde la Costa del Golfo de EEUU a Chile subieron casi 60%), y el documento señala que “en abril, con el conflicto en Medio Oriente las tarifas de transporte marítimo se han elevado a niveles históricos, alcanzando un máximo de US$ 20,5 por barril". Por eso los costos de distribución subieron US$ 50,5 millones. ENAP compra el crudo principalmente en Sudamérica (Brasil, Argentina y Ecuador), y los productos refinados que importa vienen sobre todo de EEUU.
Aporte al Fisco
Las jugosas ganancias de la estatal también engordaron el erario fiscal. Según la información enviada a la CMF, ENAP pagó al Estado US$ 500 millones en dividendos en el periodo, frente a US$ 204,1 millones un año antes. Esa cifra es parte de los US$ 593,5 millones acordados en la junta de abril, equivalentes al 70% de las utilidades de 2025. Al cierre de septiembre quedaban por pagar US$ 93,5 millones.
Por otro lado, el gasto por impuesto a la renta subió de US$ 101 millones a US$ 359,3 millones, lo que la empresa atribuye a “la mayor utilidad tributaria generada por ENAOP Refinerías".
Al mismo tiempo, Hacienda le devolvió a ENAP US$ 179,2 millones por impuesto específico negativo y le pagó US$ 28,3 millones de compensación por la fijación del precio de la parafina. Al cierre de septiembre, ENAP tenía además US$ 153,7 millones por cobrar al Fisco por estos conceptos.