Aparece la frase “Betano confía”. A los pocos segundos, el plano central enfoca a la conductora de la noche, Diana Bolocco, quien dice: “Confía y dale. Betano. Aquí comienza Fiebre de Baile”. Al instante, la pantalla de los televidentes se tiñe de naranjo y aparece el logotipo de la plataforma de apuestas online con matriz en Grecia.
La secuencia anterior ocurrió el pasado 5 de enero, en el horario prime de Chilevisión (CHV) y no pasó desapercibida. El 10 de agosto, en sesión ordinaria, el Consejo Nacional de Televisión (CNTV) decidió formular cargos en su contra tras acoger una de las seis denuncias que han recibido este año, en la que se acusa que la publicidad sería de una plataforma online “ilegal”, sentando sobre la base de que existiría “un fallo judicial claro” que las declara como tales.
Consultado, CHV respondió que aún no ha sido sancionado y que ya presentó sus descargos. Ahora, por tanto, está “a la espera de la resolución”. De ahí se definirá si hay o no una sanción, que podrá luego ser reclamada ante la Corte de Apelaciones.
El actuar del CNTV frente a este tipo de publicidad no es nuevo. La misma entidad aseguró a DF que entre 2023 y 2024 ya hubo “una primera ola de casos” en los que se “sancionó de manera sistemática” la emisión de estos comerciales en horario de protección de menores.
El último caso abre un frente distinto: su transmisión fue pasadas las 21:00 horas, fuera –teóricamente– de los ojos de niños y niñas. Así, el criterio fiscalizador podría estar cambiando.
Un nuevo criterio
A la fecha, el CNTV afirma que existen 24 acuerdos sancionatorios –13 en televisión abierta y 11 en televisión de pago– por transmitir publicidad de plataformas de apuestas y juegos de azar dentro del horario de protección de menores, con multas que van desde las UTM 20 hasta las UTM 81.
El sustento para comenzar a ejecutar dichas sanciones, argumenta la entidad, se dio bajo la ley que rige el CNTV, “en relación con la formación espiritual e intelectual de la niñez y juventud, complementado (...) por las Normas Generales sobre Contenidos”.
Dicha línea, precisó el organismo, “ha tenido una validación judicial muy consistente”. Un ejemplo es la sanción a Megamedia por mostrar en 2024 spots de Betsson y Rojabet. Pese a que la firma apeló ante el tribunal de alzada, este ratificó la sanción de UTM 20.
Ahora, el mismo CNTV aseguró que la nueva etapa “abre un frente distinto”, puesto que “ya no se limita necesariamente al horario de protección”. En el caso de CHV, concretamente, la formulación de cargos se realizó “bajo la tesis de que la promoción televisiva de una actividad que carecería de habilitación legal puede comprometer el correcto funcionamiento de los servicios de televisión”. Esto, considerando el fallo de la Corte Suprema de 2025 que ordenó el bloqueo de sitios como Betano.
A la espera de una ley
Consultado, el presidente de la Asociación Nacional de Televisión (Anatel), Pablo Vidal, puso sobre la mesa que en julio pasado el CNTV respondió ante el Senado que pronunciarse respecto de la legalidad del auspicio de estas plataformas no estaría comprendido dentro de sus competencias. “Ese es el criterio que conocemos y que los canales respetan”, afirmó. “Distinto sería que el CNTV avanzara hacia calificar la legalidad de estas plataformas, algo que ellos mismos reconocen que excede sus atribuciones”, añadió.
En esta línea, también llamó a que se acelere la tramitación del proyecto que busca regular esta industria, puesto que “mientras esa ley no exista, vamos a seguir viendo estos casos resolverse uno por uno, con incertidumbre para todos”.
Desde la otra vereda, la representante de la Agrupación iGaming Responsable (donde está Betano), Sandra Kemp, también coincidió en que no existen reglas “claras y comunes sobre qué se puede comunicar, en qué horario, con qué advertencias y quién responde”, por lo que “la política pública se va definiendo en sanciones individuales y después de los hechos, en vez de un estándar conocido de antemano y exigible a todos los actores del mercado”. En esta línea, la abogada esgrimió que el proyecto de ley debe incluir “un estándar único de publicidad responsable”.