DOLAR
$958,60
UF
$40.999,93
S&P 500
7.764,27
FTSE 100
10.701,33
SP IPSA
11.315,26
Bovespa
186.596,00
Dólar US
$958,60
Euro
$1.092,91
Real Bras.
$186,60
Peso Arg.
$0,63
Yuan
$142,97
Petr. Brent
100,36 US$/b
Petr. WTI
90,94 US$/b
Cobre
6,80 US$/lb
Oro
4.342,50 US$/oz
UF Hoy
$40.999,93
UTM
$71.721,00
¿Eres cliente nuevo?
REGÍSTRATE AQUÍLa trayectoria liberal del presidente francés se ha distanciado de los representantes de izquierda del partido.
Por: Equipo DF
Publicado: Martes 31 de marzo de 2015 a las 04:00 hrs.
El impulso de reforma del presidente François Hollande podría por fin estar empezando a dar resultados económicos y ganándose la buena voluntad extranjera. Pero el precio político en el país es cada vez más alto.
La derrota electoral sufrida por el gobernante Partido Socialista francés en las elecciones locales del domingo ha dejado al descubierto la profundización de las divisiones ideológicas dentro de la izquierda que desafiará a la campaña de reforma.
"El golpe es fuerte para el Partido Socialista", dijo Bruno Cautrès, investigador de ciencias políticas en el Instituto de Ciencias Políticas de París.
Con 25,5% de los votos, los socialistas siguieron de mala forma a la alianza formada por el partido de centro-derecha UMP liderado por el ex presidente Nicolas Sarkozy, que obtuvo 37,6% y ganó 67 de los 98 "départements", o regiones. El partido de extrema derecha Frente Nacional(FN) obtuvo 22,2%, pero no se hizo con el control de ningún "département".
Para los socialistas, las pérdidas fueron generalizadas y personales. El departamento rural de Corrèze, que Hollande dirigió durante cuatro años y que es utilizado como un trampolín hacia el poder, fue uno de los 28 consejos locales que se pasaron a la derecha.
La derrota ha puesto de manifiesto la dificultad de unificar una izquierda fragmentada que ha sido incapaz de formar alianzas electorales.
Más importante para el gobierno, ha puesto de relieve una fractura ideológica dentro del partido en el poder: entre aquellos que abrazan la globalización y la postura reformista del primer ministro Manuel Valls, y los que quieren más gasto público y políticas de orientación social.
Cuando hizo campaña para la presidencia en 2012, Hollande logró conciliar ambas corrientes, así como atraer votos de la extrema izquierda y los Verdes. Lo hizo mediante la promesa de luchar contra la austeridad en Europa y el "mundo de las finanzas", el que calificó como su "verdadero adversario".
Pero la trayectoria liberal del presidente francés, iniciada el año pasado con un paquete de incentivos fiscales para las empresas por 40 mil millones de euros, se ha distanciado de los representantes de izquierda del partido. Las últimas elecciones locales han confirmado que los votantes de izquierda están desilusionados, animando a los rebeldes socialistas que han pedido aumentos de salarios y pensiones de los funcionarios públicos.
"La izquierda está completamente rota", dijo Jérôme Fourquet, un encuestador en el Instituto Francés de Opinión Pública. "Los rebeldes pueden no ser la mayoría, pero son una fuerte minoría de bloqueo".
De acuerdo con su última entrega de resultados, a julio de este año los ingresos de la firma disminuyeron cerca de un 29%, mientras que sus pérdidas se profundizaron a los $ 13.175 millones.
Sebastián Vallebona anticipó un alto interés de las empresas por acogerse a la medida y señaló que avanzan junto a InvestChile en una plataforma tecnológica para responder con rapidez.
El indicador elaborado por la Cámara Nacional de Comercio (CNC) volvió a subir en julio y confirmó una mayor incorporación de inteligencia artificial entre las empresas. Sin embargo, la mayoría anticipa un bajo impacto sobre los puestos de trabajo y las diferencias de adaptación tecnológica según tamaño siguen siendo significativas.
Cuatro reglamentos deberán resolver aspectos clave como la protección de resultados de investigación, el uso y operación del repositorio nacional y la transparencia en las empresas de base científico-tecnológica.