La contundente victoria demócrata en las elecciones de medio término o midterms en Estados Unidos no solo cambió el equilibrio político en Washington (ver página 2), sino que también reordenó las apuestas de los mercados financieros. Ante el próximo control de ambas cámaras del Capitolio por parte de la oposición, los inversionistas comenzaron a anticipar una mayor presión sobre Donald Trump para poner fin a uno de los principales factores que han marcado a los mercados este año: la guerra con Irán.
La señal del petróleo
El principal sacudón llegó desde las redes sociales.
“La razón por la que perdimos es la guerra”, escribió en su cuenta de X el vicepresidente estadounidense, James David Vance.
Este mensaje, sumado a la actitud “más conciliadora” de Trump, alimentó las expectativas de que la nueva mayoría demócrata podría impulsar una negociación e intentar limitar los fondos destinados al conflicto.
“El mercado dice que es probable que el Congreso y los miembros de su propia administración comiencen a actuar como una restricción”, afirmó el estratega jefe de mercado de la firma Marshall Wace, Seb Barker.
En ese contexto, el Brent llegó a bajar cerca de 8,7%, hasta US$ 94,60 por barril, su menor nivel desde comienzos de septiembre, mientras que el WTI caía a US$ 88.

El giro de Wall Street
En bolsa, el resultado electoral también reconfiguró las expectativas ante la posibilidad de que los nuevos legisladores pusieran freno a algunas políticas del Ejecutivo que habían generado fuertes turbulencias, como los aranceles. A ello se sumó la perspectiva de mayores regulaciones, especialmente para la inteligencia artificial (IA).
Sin embargo, fue recién entrada la tarde, cuando Trump manifestó su disposición a aceptar el resultado y a trabajar con la oposición, que los principales índices de Wall Street comenzaron a subir con fuerza.
El Dow Jones se encaminaba así a su mejor sesión desde abril de 2025, con un avance de 3%, mientras el S&P 500 subía 1,5% y el Nasdaq, 1,4%, según registros intradía.
“El resultado no debiese suponer un riesgo sustantivo en el corto plazo para la renta variable, dado que el S&P 500 tiende a desempeñarse bien tras las midterms, independiente del resultado. Un gobierno dividido, además, da tiempo a los inversionistas para adaptarse a eventuales cambios legislativos”, respondió a DF el gerente de asset allocation de LarrainVial Asset Management, Andrés Vicencio.
La IA bajo la lupa
Pese al repunte generalizado, algunas compañías vinculadas a la infraestructura de inteligencia artificial quedaron entre las perdedoras de la jornada.
La elección de la demócrata Gina Hinojosa como gobernadora de Texas aumentó la incertidumbre sobre el sector, luego de que prometiera una moratoria a la construcción de centros de datos en uno de los principales polos tecnológicos de EEUU. En ese escenario, SpaceX perdió 3,8% y Tesla retrocedió 3,3%.
El head of research de XTB, Ignacio Mieres, advirtió que “la posibilidad de limitar esa desregulación podría frenar los avances en IA y, con ello, reducir la actividad económica”.
Los que ganaron
En contraste, los inversionistas interpretaron el triunfo demócrata como una señal favorable para las energías limpias. First Solar avanzó 4,6% y Enphase, 3,7%.El sector salud también registró alzas importantes, con HCA Healthcare subiendo 10,3% y Centene, 12,6%.
La renta fija estadounidense se benefició del nuevo escenario político. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años bajó cerca de cinco puntos base, hasta alrededor de 4,90%, mientras que el de los títulos a 30 años retrocedió hasta aproximadamente 5,27%.
El gerente general de Renta4, Arturo Frei, apuntó a una de las razones detrás de la caída de las tasas de largo plazo.
“El Congreso pesa más sobre la parte larga de la curva que sobre la Reserva Federal (Fed). La elección no cambia el ritmo actual de inflación, pero sí cambia es la prima por riesgo fiscal”, explicó.
Efecto en Chile
El optimismo también se extendió al mercado chileno. El IPSA avanzó 2,52% y cerró en 10.627,08 puntos, su mejor sesión desde el 11 de junio, impulsado por las alzas de Latam (7,7%) y SQM-B (5,5%).
En el mercado cambiario, el dólar se desplomó $ 16,2, hasta los $ 965,9, con lo que el peso chileno se convirtió en la moneda emergente de mejor desempeño de la jornada, según el ranking de Bloomberg.
“Hoy ha sido un gran día para los activos de riesgo del mercado. Sube el S&P 500, caen las tasas internacionales y el petróleo también baja de manera relevante. El peso chileno está claramente alineado con esos activos y, sobre todo, es de las monedas que más reaccionan al petróleo”, explicó a DF el CIO de Credicorp Capital, Klaus Kaempfe.