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7 claves para entender las primarias

Roberto Munita Abogado, magíster en Sociología y Master en Political Management

Por: Roberto Munita | Publicado: Martes 20 de julio de 2021 a las 04:00 hrs.
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Roberto Munita

Uno: partamos por lo obvio. Perdieron los extremos. Esto es evidente en el caso de la izquierda, y aunque en la derecha se podría argumentar que Lavín o Desbordes eran tanto o más centristas que Sichel, lo cierto es que terminó imponiéndose el relato de un ex DC que cosechó éxitos siendo ministro de Piñera. Este resultado conversa muy bien, de hecho, con las encuestas que muestran que Chile es un país moderado, y es una señal de alivio después de la polarizada mega-elección de mayo.

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Dos: además, ganaron los más jóvenes de cada pacto. La primaria evidenció una necesidad de cambio generacional, y jubiló abiertamente a la generación de la transición. ¿Podrán sobrevivir Paula Narváez o Yasna Provoste a este nuevo escenario? Ambas ex ministras de Bachelet cuentan aún con una carta bajo la manga: son mujeres y, en el caso de Provoste, además, proviene de un pueblo originario. En un ciclo electoral evidentemente marcado por las trayectorias personales, será interesante ver cómo se elaboran las narrativas electorales de cara a las elecciones definitivas. Renovación versus género.

Tres: una vez más, quedarse fuera de la primaria le está pasando la cuenta al bloque PS-PPD-DC. Las primarias son excelentes tribunas, permiten poner temas en la agenda y otorgan ventaja política. Tal como en 2017, cuando Guillier se subió tarde y mal a la elección definitiva, la incapacidad de la ex Nueva Mayoría de articular un proceso los está dejando en un sombrío tercer plano, con poca capacidad de reacción o de encantar a sus antiguos electores.

Cuatro: este segundo tiempo se jugará en el centro. Esta es la peor pesadilla para Yasna, quien se habría sentido mucho más cómoda compitiendo con Jadue y Lavín. Provoste deberá pensarlo dos veces antes de sumarse a la disputa Sichel-Boric, porque no sólo tendrá más competencia con el voto de centro; junto con ello, perderá la Presidencia del Senado, y la posibilidad de ejercer un poder de bisagra frente a la Convención y el futuro Presidente de la República.

Cinco: el domingo perdieron los partidos. El independentismo es —lo sabemos— una tendencia que ha llegado con fuerza. Y esto lo digo con pesar, porque sé lo importante que es tener un sistema robusto de partidos. Esta elección deja muchos desafíos para los partidos, siendo el principal, sin duda, repensar la forma de elegir a sus representantes para las primarias.

Seis: la franja y los debates siguen más vivos que nunca. Hay un tipo de elector — “ciudadano monitor”— que no lee noticias políticas ni escucha programas de opinión, pero busca ciertos atajos para informarse sobre las campañas. Para el monitor, la franja y los debates fueron un gran apoyo. Para Jadue, todo lo contrario.

Siete: finalmente, es evidente que la presidencial está más abierta que nunca. Los dos triunfadores del domingo debieran enfocarse en el electorado de centro, al independiente y al desideologizado, aunque sin perder a los militantes de sus pactos de origen. Es una tarea nada fácil, pero que de todos modos nos hará mucho más interesante este nuevo semestre de pandemia que comienza.

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