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CONICYT: Más que la suma de las partes

Aisén Etcheverry Directora Ejecutiva CONICYT

Por: Aisén Etcheverry | Publicado: Viernes 16 de agosto de 2019 a las 04:00 hrs.
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Aisén Etcheverry

A pocos días de haber asumido como Directora Ejecutiva de CONICYT, existen expectativas de una visión estratégica o un plan para esta institución. El impulso de responder claramente y con certezas, es fuerte; sin embargo, esta etapa de transición a la nueva Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo requiere de trabajo, paciencia y mucha articulación. Al igual que un puzzle, la hoja de ruta hacia otra institucionalidad se construye conjugando la experiencia acumulada en sus 52 años; la visión política del nuevo Ministerio de Ciencia; y el conocimiento de científicos, universidades, industria y sociedad civil, todos protagonistas de este nuevo proceso.

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Estas piezas deben, a su vez, combinarse con ciertos principios básicos. Primero, la ciencia, tecnología, conocimiento e innovación son pilares de desarrollo; y el Estado, a través de sus políticas y fomento, debe propender a su progreso, pero de manera sostenible y en beneficio de la comunidad. Lograr lo anterior, supone contar con una institución abierta, transparente y capaz de escuchar, no solo a quienes se nutren directamente de sus fondos, sino a los que, de distintas maneras, pueden transformar el conocimiento en mejoras a la calidad de vida, crecimiento económico o apoyo a la toma de decisiones. En su transición, CONICYT debe ser capaz de acoger a nuevos actores, aprender distintas formas de comunicación, ajustar procesos y herramientas, al servicio del mundo científico, industrial y de la innovación.

En segundo lugar, debe estar a la altura del nuevo rol que juega en el espacio público. La creación del Ministerio relevó el papel de la Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación (CTCi) y, con ello, su participación en todos los ámbitos. La Agencia, como principal organismo ejecutor de la política que dicta el Ministerio, tiene que mantener sus estándares de excelencia, potenciarlos y generar un buen equilibrio entre flexibilidad y estabilidad, que le permitan crecer y convertirse en un referente a nivel mundial.

Chile es líder y pionero en comercio internacional, posee agencias de renombre en áreas como propiedad intelectual e inversión extranjera y debe aspirar a una institucionalidad equivalente para ámbitos como la investigación y el desarrollo.

Por último, deberá esforzarse en conjugar las necesidades de hoy con los desafíos futuros. Sin perder el ritmo. El desarrollo científico y tecnológico no se sienta a esperar a que la institucionalidad se acomode. CONICYT en su transición, debe asegurar la continuidad de su trabajo sin sobresaltos.

Lograr un proceso fluido, que proyecte lo que, actualmente, realiza CONICYT, requiere del compromiso y, sobre todo, del cariño de todas y todos los actores del ecosistema; incluso, detractores. Articular las piezas de este puzzle, se me presenta como un tremendo y estimulante desafío.

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