Menor complejidad, mejor atención de salud
Señor Director:
Chile sufre de un mal poco discutido: la sobrecomplejización de la salud. Las grandes clínicas y las isapres han perpetuado un modelo donde procedimientos de baja complejidad y de escasos minutos se tratan con la misma infraestructura y tiempos de una cirugía mayor. Hacer que el paciente llegue dos horas antes y en ayunas, instalar vías venosas, aplicar anestesia general en un pabellón central, además de las horas de recuperación para un procedimiento simple, responden más al beneficio del modelo de negocios e infraestructura de los grandes centros que a las necesidades reales del paciente.
La sobrecomplejización tiene complicaciones médicas inherentes, asociadas a anestesias invasivas y al ambiente intrahospitalario. Paradójicamente, las isapres premian esto con convenios que permiten que el paciente pague solo el copago, mientras que en centros pequeños con procedimientos ágiles el paciente debe tener la capacidad de pagar el total de la prestación, para acceder más tarde al reembolso.
Es momento de desmitificar la idea de que, a mayor infraestructura clínica mejor es la atención. Descomplejizar la medicina no es bajar la calidad, sino modernizarla, hacerla más sencilla, rápida y eficiente. Porque, a cada procedimiento, debemos dedicarle la infraestructura, el tiempo y la complejidad que merece, ni más ni menos.
Dr. Oscar Schatloff
Urólogo y fundador Clínica Urbamed