GIRA EMPRESARIAL A PERÚ
El viaje que Sofofa realizará a Lima el próximo 9 de octubre, al frente de una delegación de empresas chilenas, para participar en la XXI Reunión del Consejo Empresarial Chile-Perú, merece destacarse como un hito político-económico de gran valor. Evidencia el dinamismo de la diplomacia corporativa local y el compromiso del sector privado con sostener una mirada de largo plazo hacia un país vecino que en la última década acumuló una alta inestabilidad institucional. Pese a ese escenario, este despliegue empresarial operará como un puente de confianza para las inversiones entre ambos países.
Ante la nueva administración pro-mercado, las expectativas de recuperar la certidumbre regulatoria se reactivan. Este Consejo Empresarial sostuvo una primera reunión en Chile con el presidente José Antonio Kast en junio, donde se abordaron la facilitación del comercio, la seguridad fronteriza, la conectividad física y digital, la promoción de inversiones y la cooperación en energía y minería. De cara al encuentro de octubre, la Sofofa se encuentra gestionando la presencia de la Presidenta peruana, Keiko Fujimori, quien prometió a los inversionistas, el día que asumió el cargo, “estabilidad jurídica y reglas claras”.
Este despliegue empresarial operará como un puente de confianza para las inversiones entre ambos países.
La delegación será liderada por el presidente del capítulo chileno del consejo, Luis Felipe Gazitúa, quien definió la instancia como una oportunidad para transmitir la importancia del sector privado para atraer inversiones y colaborar con el crecimiento económico de nuestros países. Por su parte, la presidenta de la Sofofa, Rosario Navarro, destacó que el viaje coincide con los 20 años desde la firma del Tratado de Libre Comercio, un hito que, según sus palabras, “permitió multiplicar sustancialmente el intercambio bilateral e instaurar una de las relaciones más dinámicas de la región”. El tratado, firmado en 2006 y vigente desde marzo de 2009, dotó a la relación bilateral de un marco jurídico estable, ajeno a los gobiernos de turno de cada país.
La composición de la delegación, con ejecutivos de Latam, Sky, Sonda, SQM, Cencosud y Puerto Ventanas, entre otras, confirma intereses ya instalados en Perú, solo las inversiones combinadas de Cencosud, Falabella y Entel superan los US$ 20 mil millones, según cifras de la Subrei, concentradas en retail, telecomunicaciones, energía y minería. Esos intereses explican la agenda, integración productiva en minería y energía, desarrollo fronterizo, inversión recíproca y coordinación en APEC, el CPTPP y la Alianza del Pacífico, bloque que Chile y Perú integran junto a Colombia y México.
Que sea el sector privado, y no solo la diplomacia de Estado, quien encabece este acercamiento se puede leer como una señal de que el empresariado busca ser un factor de estabilidad ante las transiciones políticas del vecindario. La tarea pendiente es que el gobierno chileno acompañe ese ritmo con el suyo propio, fijando una fecha para el primer gabinete binacional con Fujimori, de modo que la apertura de puertas que hoy lidera el empresariado no quede como la única vía de continuidad entre ambos países.