El Gobierno Regional de Arica y Parinacota abrió un nuevo frente por la disponibilidad de suelo en la ciudad. El gobernador Diego Paco solicitó al Ministerio de Relaciones Exteriores iniciar gestiones para recuperar un terreno de 3,5 hectáreas concesionado a Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y que actualmente se encuentra en una zona urbana de Arica.
El paño está ubicado en la intersección de las avenidas Diego Portales y Alejandro Azolas, próximo a dos terminales de pasajeros. Según informó el GORE, fue entregado a la estatal boliviana en 1958 en el marco de la operación del oleoducto que une Sica Sica con Arica.
La administración regional sostiene que el lugar lleva más de cuatro décadas sin uso operativo asociado al objetivo original de la concesión. De acuerdo con la información entregada por el organismo, actualmente corresponde a una explanada de tierra cercada, donde existe un estanque metálico y reside un cuidador. YPFB, según el mismo antecedente entregado por el GORE, ha argumentado que el espacio está destinado a una piscina para eventuales emergencias.
Para el gobernador, la disponibilidad de esas 3,5 hectáreas cobra relevancia ante la necesidad de nuevos terrenos para el crecimiento de la ciudad. “La buena relación con Bolivia no puede construirse a costa de Arica. Como región estamos amarrados a tratados internacionales que sacrificaron terrenos de nuestra ciudad para cerrar negociaciones bilaterales”, señaló Paco.
Terreno en una zona urbana
El planteamiento del GORE apunta a que el paño pueda volver a disponibilidad fiscal y ser utilizado para proyectos urbanos. Entre las necesidades mencionadas por la autoridad regional se encuentran la construcción de viviendas, áreas verdes y nuevos servicios públicos.
Paco cuestionó que terrenos ubicados dentro de la ciudad continúen bajo concesiones vinculadas a usos que, a juicio de la administración regional, ya no se estarían desarrollando en esos espacios. “La Cancillería ha sido muy diligente con Bolivia, pero también complaciente con el abandono de Arica. Tenemos terrenos abandonados por décadas en mitad de la ciudad. Y las familias necesitan más viviendas y más áreas verdes. El diálogo con Bolivia no debe ser a costa de que Arica renuncie a lo que le pertenece", enfatizó Paco.
El antecedente jurídico del oleoducto se remonta al acuerdo suscrito entre Chile y Bolivia en 1957. El texto establece que la infraestructura sería construida, en lo posible, sobre terrenos fiscales chilenos entregados gratuitamente a YPFB en concesión de uso por el tiempo que durara la explotación del oleoducto. El convenio también contempló la construcción de una estación terminal en Arica con instalaciones de almacenamiento y operación.
El Gobierno Regional sostiene que el cese de la condición operativa que dio origen a la entrega del terreno permitiría solicitar su restitución. La definición, sin embargo, requiere gestiones del Estado a través del Ministerio de Relaciones Exteriores “Por eso, hacemos un llamado a la Cancillería para que inicie la recuperación de estos terrenos. La política exterior de Chile también debe defender a sus regiones. Arica no puede seguir pagando el precio de la complacencia diplomática”, sentenció el gobernador.
La solicitud apunta a que Cancillería revise los antecedentes de la concesión y determine las acciones que corresponden respecto del terreno.