La presidenta de la petrolera estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Claudia Cronenbold, presentó su renuncia "irrevocable" a menos de un mes de haber asumido en el cargo.
El anuncio se da en medio de los persistentes problemas por la deficiente calidad del combustible que se vende en el país latinoamericano.
A través de una carta enviada al Presidente Rodrigo Paz y al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, Cronenbold señaló que su salida del cargo será con "efecto inmediato", después de realizar un "diagnóstico profundo" de la situación de la empresa.
La ejecutiva señaló que una vez que estuvo en el ejercicio de sus funciones, "el diagnóstico técnico y administrativo ha revelado un estado institucional significativamente más deteriorado de lo previsto".
Además, mencionó que YPFB sufrió el "menoscabo de veinte años de gestiones pasadas", en referencia a los gobiernos de Evo Morales y de Luis Arce , en los que dijo que se ensambló "una arquitectura perniciosa" con "candados".
Y es que Bolivia atraviesa una creciente crisis de abastecimiento de combustibles, marcada por la escasez de divisas y el incremento de la conflictividad social.
Con ello, la salida de Cronenbold abre un nuevo proceso de incertidumbre en el país latinoamericano, pues la reuncia aún está pendiente de la aceptación oficial por parte del Ejecutivo y a la espera de quién asumiría la conducción de YPFB en un momento clave.
Por ahora, el desafío inmediato será restablecer el suministro y contener la conflictividad, mientras se delinean medidas estructurales para enfrentar la crisis energética.