“Vamos a generar mucho trabajo e inversión local, va a ser muy positivo. Estoy muy contento. Mi empresa y mis socios siempre cuando realizamos algún negocio tratamos de dejar alguna huella o algo que marque y que genere algo positivo para la región. Los números y todas las condiciones están dadas para que esto sea exitoso”. La frase es de Pablo Pacheco Mancilla, uno de los socios y gerente general de Easter Island Naviera, una firma especializada en el transporte de carga desde el continente a zonas insulares, que lleva días acaparando la atención. Esto, luego de que tomara resonancia un proyecto de la compañía para abastecer desde la Región de Magallanes a las llamadas islas Malvinas/Falkland, desatando todo tipo de debates si es que los tratados o acuerdos vigentes entre Chile y Argentina e internacionales permitirían este tipo de tránsito.
Ajeno a este debate, una de las primeras palabras que se encarga de mencionar Pacheco y que repetirá reiteradamente a DF MAS es hablar de “las islas”. “Hablemos de las islas (…) Lo que se instaló en este encuentro empresarial fue las islas”, expone respecto del encuentro empresarial realizado esta semana en Punta Arenas para analizar las posibilidades de desarrollar este comercio. El trasfondo es la neutralidad.
“Estamos buscando hacer comercio entre privados. Abastecimiento en una región insular que necesita ser abastecida. No existe ningún problema para poder operar”, dice Pacheco, cuyo origen profesional, al igual que el de sus socios, está en realidad en la salud y de ahí derivaron a los negocios.
De la salud al transporte
de carga

Fundada en 2019 como Easter Island Naviera y con casa matriz en la Región de Valparaíso, son tres los socios tras la compañía, todos vinculados con la industria de la salud: el mencionado Pablo Pacheco Mancilla, tecnólogo médico de la Unab; Eric León Zapata, médico de la Universidad de Chile, radiólogo, y Víctor González Siebert, también médico del mismo plantel, con especialidad en radiología musculo esquelética. A ellos se agrega como gerente comercial en el staff, Luis Cisternas.
“Magallánico” de nacimiento como recalca varias veces en esta conversación, Pablo Pacheco cuenta que es “nacido y criado” en Punta Arenas y que, tras estudiar, uno de sus primeros trabajos fue la Mutual de Seguridad, dedicándose a la administración de sistemas, en el área radiología. Y ahí fue que conoció a Eric León, cimentando una relación que derivó en amistad. A ambos les interesaban los negocios y fundaron una compañía de nombre Visual Diagnostic, con otros dos colegas, que se dedicaba a la tele radiología, es decir, digitalizar los servicios de imagen y transmitirlas en línea. Esta firma sigue existiendo, hoy más enfocada a los servicios profesionales de administración, y con el tiempo hicieron más proyectos juntos, como una compañía de servicios tecnológicos que comercializa soluciones de IA para el análisis radiológico. “El área médica siempre ha estado en nuestro ADN, pero con un enfoque más empresarial de buscar oportunidades con soluciones no cubiertas”, relata Pacheco.
En esa línea, empezaron a desarrollar otros proyectos y el primero que los involucró con el mundo naviero fue actuar como bróker, es decir, comprar espacios en las navieras y luego venderlos a clientes, generando un margen. De ahí se involucraron en un proyecto antártico, para administrar la motonave Karpuj, una embarcación que presta apoyo científico en la Antártica, entre diciembre y marzo, estando ellos a cargo del personal y la operación. “Es el primer proyecto grande que nos adjudicamos”, cuenta Pacheco.
De ahí derivaron a administrar otra motonave, la Saint Brandan, que en manos de otro armador ya operaba entre Valparaíso y Rapa Nui, a quien le arrendaron esta embarcación para dar un servicio más robusto en términos de asegurar frecuencia, posventa con los clientes y gestión comercial, de modo de garantizar el cumplimento del transporte. Pacheco explica que en este negocio se les produjo una explosión de carga y demanda, teniendo hasta cuatro viajes vendidos hacia adelante. De allí que optaron por sumar una segunda motonave, esta vez no vía arriendo, sino compra, Danstar, incluida la cartera de clientes en la adquisición.
Y al año siguiente, entregaron el barco arrendado y luego adquirieron otro, el Gacrux, decisión que tuvo como contexto la necesidad que vieron de sumar transporte de artículos del área construcción a Rapa Nui. “Es un buque carguero japonés, que hace 4 mil toneladas de carga. El concepto era que cualquier proyecto del área construcción, arreglo de calles, etc, iba a pasar por nuestra empresa. Gacrux tiene mucha más capacidad de llevar peso”, explica. ¿Qué llevan a Rapa Nui con ambos barcos? Perecibles, congelados y gas. “Tenemos la exclusividad con Gasco y Lipigas, llevamos casi el 90% del gas que se consume en la isla”, expone Pacheco, quien dice que con el crecimiento, ostentan cerca del 83% del abastecimiento vía marítima de Rapa Nui.
“Las islas”
Con este background, les llegó la oportunidad de evaluar el proyecto de abastecer a las islas Falkland/Malvinas hace un año y medio. A través de una reunión, a instancia de la embajada británica, Víctor González tuvo antecedentes de que existía esta inquietud de retomar la ruta de “las islas” a Magallanes, para que esta región se instale como proveedor de los insumos, alimentos y servicios.
De ahí que los socios de Easter Island como navieros y dedicados al abastecimiento insular, se dedicaron por meses a analizar la viabilidad del proyecto, considerando también las reales capacidades logísticas y de recursos existentes en la Región de Magallanes de afrontar este abastecimiento. “Eso ha llevado ocho o nueve meses de análisis”, cuenta Pacheco, tras lo cual tomaron la decisión de viajar a “las islas”, por una semana, en julio, y reunirse con empresarios locales para entender sus necesidades. “El problema era volver a conectar a los empresarios de las islas con los empresarios magallánicos”, dice el gerente de la firma, por lo que también se reunió con Claudio Radonich, el alcalde de Punta Arenas. Así fue que nació el encuentro empresarial ocurrido este lunes y martes, en el hotel Cabo de Hornos en Punta Arenas.
“Pensábamos que iban a venir 10 o 15 empresarios. Al final vino una delegación de 40 empresarios desde las islas. Es un número que rompió nuestras cabezas. Se generaron más de 800 interacciones entre empresarios de las islas con empresarios magallánicos. Los empresarios de las islas están visitando instalaciones, conociendo los productos, tratando de cerrar negocios y estableciendo las conexiones comerciales que se requieren”, cuenta.
Para acometer el proyecto, Easter Island ocupará la nave Danstar para hacer el trayecto entre Punta Arenas y Puerto Stanley. El plan que consideran es, con una frecuencia mensual, hacer esta travesía que dura dos días y medio, para llevar productos de consumo: abarrotes, frutas, verduras, congelados, gas, maquinarias y también insumos de la construcción. Y, de regreso, explorar la posibilidad de traer productos. “Ellos tienen mucha industria de pesca. Entonces, se está viendo esto con muy buenos ojos, este trampolín hacia el sector asiático y que pasen por Chile, en vez de darse la vuelta por Europa”, explica.
El plan considera el primer viaje entre fines de noviembre o principios de diciembre.
- ¿Qué necesidad llenan ustedes respecto del abastecimiento desde Montevideo?
- El viaje a las islas fue muy sentido. Conocer ese dolor que los empresarios de las islas levantan. Esa línea de abastecimiento no es regular como ellos requieren. Desde Montevideo o desde Inglaterra es una cadena muy larga. Muchas veces los productos llegan vencidos por el tiempo que les toma. En cambio, logísticamente Magallanes cumple con todas las capacidades y servicios. El proceso no debiese durar más de 20 días desde que nosotros recepcionamos una carga y que la carga llegue a Puerto Stanley. Se acorta toda la línea de logística a 20 o 25 días, y no a un mes, dos meses, tres meses. No somos competencia, sólo venimos a complementar y a ayudar. Nuestra experiencia en abastecimiento insular la vamos a poner a disposición de Magallanes.
- ¿Es una decisión ya tomada?
- El negocio ya está caminando. Ya tenemos definidas las instalaciones, maquinarias, personal. El buque debiese estar arribando a fines de octubre.
- ¿Cómo ven compatible este negocio con la situación geopolítica, con los acuerdos y tratados que Chile tiene?
- Hay temas que tienen que ser resueltos entre Estados, en los cuales nosotros no nos involucramos y no vamos a verter ninguna opinión frente a eso. Lo que sí, y es parte de este estudio que se ha hecho, fue no solamente ver la viabilidad económica, la logística y la operación que tenemos que montar en Magallanes, sino también fue revisar documentalmente a través de abogados la viabilidad de este proceso para poder realizar este tipo de navegación. No existen restricciones, hay que basarse en el libre mercado. Esto es un negocio entre privados. Esto es abastecimiento insular. Nosotros hacemos uso de los tratados internacionales que permiten las navegaciones entre los mares que nosotros vamos a estar surcando.