Una disminución de 10,1% tendrán los recursos del ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio el próximo año, de acuerdo a la propuesta presupuestaria del gobierno. Esto implicaría pasar de $ 489.899 millones a $ 440.518 millones, una reducción marcada principalmente por recortes en gastos operativos así como menos transferencias de capital asociadas a programas.
Al revisar el contenido por líneas programáticas, se observan recortes en todas las iniciativas. En particular, destaca el recorte de 50,8% al pase cultural, que baja de $ 6.101 millones a $ 3.000 millones para la ejecución del próximo año.
A su vez, se observa un menor presupuesto proyectado para iniciativas de inversión cultural, con $ 14.801 millones menos para el desempeño de los proyectos relacionados. Esto corresponde a una baja de 64,8% en los gastos contemplados para 2027 en comparación con el año anterior.
De vuelta a los programas, otros que presentaron descensos fueron el Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, con 17,6% menos del presupuesto, y el Programa de Mejoramiento Integral de Bibliotecas, cuyo presupuesto expuso un recorte de 57,9%.
A esto se suma la reducción de un 100% del financiamiento al Centro de Extensión Artística y Cultural de la Universidad de Chile, que en 2026 recibió un presupuesto de $ 2.161 millones; y se desestimó el total de los gastos relacionados al programa de Fomento y Desarrollo de Ecosistemas Creativos, enfocado en propiciar la participación de artistas, gestores, investigadores y organizaciones en la consolidación de ecosistemas sostenibles.
Por último, destaca la rebaja a los gastos relacionados a iniciativas de inversión patrimonial. Mientras para 2026 se contempló una inversión de $ 79.006 millones, para 2027 se plantea una inyección de $ 66.183, un 16,2% anual menos.
Esto incluye los recursos para conservación y obras nuevas, las transferencias a la Subdere y MOP para el financiamiento del Programa de Revitalización de Barrios e Infraestructura Patrimonial Emblemática, los costos asociados a obras en bienes patrimoniales y la inyección a los Fondos concursables de Mejoramiento Integral.