Tras la ceremonia de inauguración de la Semana de la PYME organizada por el Ministerio de Economía, el jefe de la cartera y también ministro de Minería, Daniel Mas, fue consultado respecto a las últimas proyecciones de crecimiento dadas a conocer por el Fondo Monetario Internacional (FMI), que recortó fuertemente las perspectivas de expansión del Producto Interno Bruto (PIB) para este año de 2,4% a 0,6% y mantuvo en 2,6% su apuesta para el siguiente ejercicio.
Al respecto, si bien reconoció que las proyecciones podían cambiar a lo largo del año, sostuvo que las cifras se condicen con un “año en que ordenamos la economía y pagamos las cuentas”.
En este sentido, apuntó a que 2027 “será el año del crecimiento y el empleo”.
Esta mañana, el FMI publicó el informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO, su sigla en inglés), en el que dio a conocer que Chile crecería apenas un 0,6% este año, siendo 2027 el año de inflexión con una recuperación de 2,6%, cifra por debajo de las presentadas en el último Informe de Finanzas Públicas (IFP) del Ministerio de Hacienda, donde apuntaba a cifras de 0,7% y 3,3%, respectivamente.
Tras la nueva actualización, Chile se ubica entre las naciones con más bajo crecimiento en Latinoamérica, superando solo a Bolivia, país que proyecta para el cierre de este año una contracción del PIB de -0,3%.
En relación con este escenario planteado, el ministro Mas respondió que mantenían las perspectivas de crecimiento para el próximo año e, incluso, preveían un alza de más del 3%, junto a una inversión por sobre el 7%. “Eso también se condice con todos los índices de entrada de proyectos a evaluación ambiental”, agregó.
Por ello, afirmó que desde el gobierno “estamos muy confiados por lo que va a pasar del próximo año en adelante”.
Más medidas para enfrentar tasa de desempleo
En la misma instancia, el ministro del Trabajo y Previsión Social, Tomás Rau, apuntó al efecto que buscan generar las medidas del plan Chile Despega en la creación de trabajo.
“Nuestra agenda de corto, mediano y largo plazo apunta a todos los segmentos y, en particular, es importante relevar que también los subsidios laborales en el fondo benefician, sobre todo, a personas profesionales que tienen sus primeros empleos, porque no solo son para salarios muy acotados”, sostuvo, haciendo hincapié en el subsidio a la contratación, que busca incentivar la creación de empleos formales mediante una bonificación a las empresas por cada trabajador contratado.
Así mismo, resaltó otras medidas incluidas en la agenda laboral, tales como la flexibilización de la jornada de 40 horas, el estatuto de turismo, el contrato por hora y la actual discusión de la sala cuna universal “que hemos estado avanzando y esperamos lograr concretar”.
Además, adelantó que estaban trabajando en una reforma del Sence para mejorar los programas de capacitación.
En cuanto al proyecto de adaptabilidad laboral, Rau señaló que este tenía la calificación de suma urgencia tras ser aprobada la idea de legislar el pasado 8 de septiembre. Por ello, indicó que “ahora comienza la votación en particular en la Comisión de Trabajo de la Cámara (...) y debiésemos avanzar y pasar a la Comisión de Hacienda en algunas semanas”.
En este sentido, planteó que “tenemos una agenda bien potente y estamos trabajando codo a codo con distintos ministerios”.
Sobre las propuestas en materia de empleo presentadas por parlamentarios del Partido de la Gente (PDG) y oficialismo, la autoridad afirmó que “nosotros somos dialogantes, acogemos las buenas propuestas”.
Aun así, cerró la puerta a un posible nuevo retiro de fondos provenientes de las cotizaciones previsionales de las AFP para las personas que lleven más de seis meses cesantes como propuso el PDG.
“La historia nos ha enseñado que los retiros previsionales no fueron una buena política y, no solo generaron mucha inflación, desfondaron los fondos previsionales”, aseveró.
En esta dirección, planteó que “hay que tener una discusión sobre las políticas que efectivamente tienen un efecto en la generación de empleo”.
Finalmente, recalcó que el gobierno se ajustaba a las condiciones, por lo que estaban abiertos a impulsar nuevas medidas o inyectar más recursos, ejemplificando con el aumento de recursos al subsidio al empleo, que pasó de $ 25.000 millones a $ 91.000 millones. No obstante, mantuvo que “hay que ir evaluando”.